Upstream Color Los colores del destino

    los colores del destinoShane Carruth, nos trae su segunda película, nueve años después de “Primer”.

    Al igual que aquella, Upstream Color, es toda una experiencia, por su estructura, por la forma tan personal que tiene Carruth de exponer sus ideas, son películas difíciles de seguir, no tanto por la idea principal, sino por la manera arriesgada de narrarla.

    En “Primer” parecía que todo estaba relacionado con la ciencia en “Upstream Color” la relación es con la naturaleza, las conexiones entre seres humanos, con los animales e incluso con las plantas y la naturaleza en general. El sonido es fundamental en la película.

    En su inicio vemos cómo una mujer es secuestrada y controlada totalmente por un desconocido. Suceden varios hechos extraños y luego nos encontramos con una historia de amor que se nos muestra desorganizadamente, para crear así una sensación enrarecida sobre la pareja, bien interpretada por Amy Seimetz y el propio Shane Carruth, que además de ser protagonista y director también es el guionista y el encargado de la música, como ya hizo en Primer.

    Todo el rato tenemos la sensación que cada escena, cada palabra y cada gesto tiene un doble significado, pero la propia estructura de la película hace que sea difícil profundizar en los detalles, creo que eso hace que no sea tan redonda como puede parecer en un principio, ya que se hace complicado ir juntando las piezas y no perder alguna durante todo el metraje, vamos que no es “cine de entretenimiento”.

    Shane Carruth hace un cine muy personal, por momentos muy cautivador, por sus imágenes, por su estructura, por ser diferente, pero al igual que Primer, en Upstream Color me deja algunas dudas como para considerar su obra algo más que una buena película.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Please enter your comment!
    Please enter your name here