Connect with us

Comics

The Boys y cómo hacer pedazos a los superhéroes

Published

on

Echar un vistazo a la forma en que la presencia de los súper héroes, transforma las vidas del resto de los habitantes de las ciudades en que se desarrollan sus aventuras, es algo que desde hace algunos años, se ha venido haciendo en el mundo de las viñetas. Dentro de esta línea se pueden mencionar muchas y muy interesantes propuestas. Una de las más representativas es esa joya ilustrada por Alex Ross llamada Marvels, en dónde a través de la mirada de un fotógrafo, vemos la forma en que este tipo de personajes impacta la vida cotidiana. Se trata de una obra reflexiva y evocadora, pero existen otras que con el mismo punto de partida, apostaron más por la acción y la intriga. Tal es el caso de Powers, creación de Brian Michael Bendis, cuya historia se centra en los avatares de los integrantes de un área del departamento de homicidios, dedicados a investigar crímenes en dónde se involucran los superhéroes. Caso similar es el de Sam y Twich, que sigue a dos detectives surgidos dentro de las páginas de las publicaciones de Spawn, y que ya en su propio título, resuelven diversos casos, con la famosa creación de McFarlane participando de forma indirecta. Por supuesto, no podemos dejar de mencionar Kick Ass, cómic que juega con la idea de lo que pasaría si un sujeto común y corriente decide ser un superhéroe, y en dónde Mark Millar, convirtió la acción en irreverencia y acidez. Un verdadera obra de culto, impregnada de humor negro, que luego llegaría con éxito a la pantalla grande. Pero si de propuestas corrosivas se trata, hay una que se lleva las palmas, su nombre, The Boys.

Para darnos una idea de lo que estamos hablando, basta decir que en la primera entrega de esta serie escrita por Garth Ennis, se puede ver como un joven enamorado, que pasa la tarde con su novia, se queda con los brazos de ella en sus manos, luego de que un supervillano la impacta, dejándola hecha pedazos y literalmente embarrada contra un muro. Se trata de un cómic excesivo, en dónde no hay concesiones a la hora de imaginar lo que tienen que pasar las personas sin superpoderes, en su intento de seguir con su cotiadianeidad, mientras un motón de sujetos vuelan y pelean, estrellándose contra las calles y los edificios de la ciudad.

En The Boys, los protagonistas son un grupo especial de policías, formado especialmente para meter en cintura a paladines de la justicia, vigilantes enmascarados, súper criminales y todo lo que se le parezca. Alrededor de ellos es que se teje una trama en dónde la ironía se convierte en mala leche, y se desarrolla un discurso que desmitifica el concepto del superhéroe. Aquí se puede ver como estos supuestos modelos a seguir, abusan de su posición, ocultándose detrás de una prefabricada imagen de rectitud. A veces son corruptos y viciosos, como lo descubre otra de las protagonistas de la historia, que para poder pertenecer al grupo de superhéroes del momento, debe acceder a las propuestas sexuales de los integrantes.

En fin, The boys es sin duda un cómic crítico y contundente, publicado en México por Editorial Panini que se luce con ediciones en pasta dura ideales para coleccionistas. Tal vez a muchos les puede resultar ofensivo, sin embargo, en realidad se trata de una obra inteligente, que rompe los convencionalismos. En cuanto al arte, responsabilidad de Darick Robertson, no podría resultar más adecuado, su forma de exagerar los rasgos de los personajes, llevando el realismo al campo de lo bizarro, resulta sumamente expresivo y visceral. Es importante mencionar, que tiene cierto contenido sexual, con viñetas que si bien no son completamente explicitas, si resultan muy ilustrativas. Así pues, se trata de un cómic para adultos de mentalidad abierta y que disfrutan del humor negro llevado al exceso. Por último, solo mencionaremos que desde hace un buen rato se habla sobre una posible adaptación de The Boys, a la pantalla grande. Habrá que estar pendientes.

Advertisement
Comments

Comics

Marvel Comics rumbo a sus 80 años, recuento

Publicado

on

Mostrar a los superhéroes como Marvels, en el sentido inalcanzable de la palabra”, así era como Kurt Busiek, junto con el inigualable artista Alex Ross, definían el proyecto del mismo nombre, que habría de convertirse en el homenaje gráfico más representativo de la existencia de uno de los gigantes editoriales del mundo comics. El mismo que ahora esta comenzando la fiesta rumbo al 2019, año en que cumplirá ocho décadas.

Fue en la década de los sesenta, cuando la editorial Timely, decidió autonombrarse
como aquel título que publicara en octubre de 1939 “Marvel Cómics”, y comenzará a posicionar títulos como Amazing Spiderman, Fantastic Four, Daredevil, y The incredible Hulk, entre otros, que se convirtieron no solo en un rotundo éxito, sino que además, llegaron para romper esquemas y marcar tendencias. Por ejemplo, Spiderman fue el primer superhéroe juvenil protagonista, que actuaba sin la tutela de un personaje adulto; los Fantastic Four, fueron el primer matrimonio de superhéroes, amén de que estos no tenían identidad secreta, algo poco común en ese entonces. A esto habría que agregarle que fue con Hulk, que se volvió a explorar el lado oscuro y atormentado de los superhéroes. En casi todo lo anterior, Stan Lee estuvo involucrado como creativo, junto a geniales artistas como Jack Kirby y Steve Ditko,lo que le llevó a convertirse en la imagen de la editorial, algo que continua hasta ahora, a pesar de que ya no ostenta ningún cargo oficial, salvo el de “Presidente Emérito”.

LA EXPLOSIÓN MUTANTE Y LAS MACROSAGAS
Luego vendrían los setentas, época en dónde los cómics volvieron a entrar en recesión y cuando Marvel, en un fallido intento por monopolizar a los superhéroes más tradicionales; quiso comprarle a DC, los derechos sobre Superman y Batman. Por supuesto, ni con todos los superpoderes de sus personajes fue capaz de conseguir tal hazaña, así que se conformó con reforzar su presencia publicando comics con temáticas de horror y de espada y brujería, amén claro, de los protagonizados por sujetos con capa y mallas. Fue por esos años que logró uno de sus éxitos más importantes, la reinvención de los X-men. Personajes que en su primera aparición no fueron bien recibidos por el público; pero cuyo concepto lleno de implicaciones relacionadas con la marginalidad e intolerancia, en su nueva versión les convertiría en un verdadero fenómeno dentro del mundo de las viñetas. Los responsables de este regreso fueron el ahora legendario guionista Chris Claremont y el admirado artista John Byrne.

Con la llegada de los ochentas, la popularidad de los mutantes no hizo si no aumentar, lo que aunado a un siempre popular Spiderman, además de la consagración de personajes oscuros como el mismísimo Punisher, le permitieron a Marvel seguir creciendo. Fue así como la empresa compró el estudio de animación DePatie-Freleng Enterprises, mismo que antes habían perpetrado las aventuras de los Looney Tunes, bajo la dirección de Friz Freleng y David H. DePatie. Esta nueva división fue bautizada como Marvel Productions Ltd y a través de ella se realizaron series animadas como G.I. Joe, Muppet Babies, y Transformers. Esto coincidió con la realización de las llamadas macrosagas, que no eran otra cosa que eventos de grandes magnitudes que reunían en una sola aventura, a diversos de los personajes de la editorial. Quizás la más famosa de todas sea Secret Wars.

Se trataba del preludio a una nueva etapa de auge para el mundo de los cómics, en dónde pese al innegable impacto de La muerte de Supermán y La caída del murciélago, presentadas por DC; Marvel se mantenía a la cabeza, aunque al mismo tiempo seguía sufriendo muchos cambios. Fue adquirida por New World Entertainment, que después la vendería a MacAndrews and Forbes, propiedad de Ronald Perelman. Este empresario es quien coloca la compañía en el mercado de valores de New York, el mismo que incrementa el número de títulos que sacaban al mercado y vende su catálogo de series animadas a Saban Entertainment, el cual por cierto, luego pasaría a manos de Disney.

EL CINE AHORA ES DE MARVEL
Para los noventas, los personajes de Marvel y su carácter tormentoso resultan más que ideales. El mercado de los comics siguió floreciendo y la editorial apuesta por explotar sus títulos más oscuros, como los X- men y Wolverine. También presenta miniseries con líneas alternativas y vuelve a poner de moda los crossovers, incluso con creaciones de otras compañías. En contraste se sumerge en una vorágine de disputas legales cuando Perelman es acusado de fraude y el fantasma de la quiebra comienza a rondar a su alrededor. Al final, haciendo alarde de invencibilidad, Marvel renace de sus cenizas e Isaac Pellmutter y Avi Arad se convierten en las nuevas cabezas de la empresa. Sobre todo este último, quien apuesta por llevarle a otros campos. De entrada se ponen a la altura de quien les llevaba la delantera en cuanto al cine de superhéroes, DC; llevando con éxito a la pantalla grande a X- Men, Blade y por supuesto a Spiderman.

Con la llegada del nuevo milenio, la empresa también busca diversificarse y amplia sus divisiones y temas. Surgen MAX, una línea dedicada a los lectores maduros; Marvel Age, que se enfoca al público juvenil; además de Ultimate Marvel, que sirve para renovar a los personajes. Es aquí en dónde los nuevos lectores tienen la oportunidad de acceder a un universo paralelo al de las historias clásicas, que son redefinidas sin que afecten la continuidad principal.

UNA NUEVA ERA DORADA
Por otro lado los números en taquilla de sus licencias en cine, le permiten a Marvel depurar sus conceptos para el campo de la animación, y reposicionar sus títulos en el mercado de los cómics. La popularidad de macrosagas como Planet Hulk, World War Hulk, Marvel Zombies y Civil War, que culmina con la muerte del Capitán América; aunado a la llegada al cine de Hulk, Daredevil, Elektra y Fantastic Four, le permiten formar su propia casa productora, Marvel Comics Entertainment; cuyo primer gran boom fue la película Ironman.

Con todo esto, Marvel logra convertirse en la empresa de comics más rentable de ese entonces. Secret Invasion, Wolverine: the last man, la línea Noir, todo con excelentes resultados de ventas. También presenta en internet, Marvel Digital Comics Unlimited, que es su propio un archivo digital con más de 2500 comics. Su dominio en cuanto al cine de superhéroes era ya innegable, con el campo de la animación como un de sus pendientes, a pesar del lanzamiento de buenas propuesta como la estupenda Spectacular Spiderman, nueva serie del arácnido favorito de todos. “La casa de las ideas” seguía entregando las maravillas de las que nos hablaban Kurt Busiek y Alex Ross, el momento justo para que entrara en acción Disney, quien a casi ochenta años de la aparición de aquel primer Marvel Cómics, lo adquirió todo, pero eso ya es otra historia, por lo pronto ya ha comenzado -con un logo conmemorativo, portadas especiales, ediciones recolpilatirias y más- una de las fiestas comiqueras más grandes e importantes, que culminará en 2019.

Continúa leyendo