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Review: ¡Salve, César!

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Joel y Ethan Coen son odiados y admirados por igual. Su cine lleno de referencias al cine clásico norteamericano, con un humor satírico no siempre logrado, con historias profundas disfrazadas de ligerezas, les ha ganado una legión de haters y fans por igual. Ahora en 2016 regresan con una cinta que recuerda sus mejores trabajos, sin llegar a ellos, pero que les coloca arriba del promedio de cine que se hace hoy en día.

1951, los estudios Capitol Pictures se encuentran en la filmación de su cinta más ambiciosa del año, el péplum Hail, Caesar! A Tale of the Christ, el cual narra la transformación de un centurión romano al cristianismo tras conocer a Jesús de Nazaret. Las cosas se complican cuando su estrella es secuestrada por un grupo de guionistas comunistas que buscan romper el status quo que impera en el cine, además un viejo escándalo del pasado amenaza con romper su ascenso. Pero nada es complicado para el jefe del estudio, quien siempre encuentra la forma de salvar el día.

https://youtu.be/_Wf8bIkJaJY

De nueva cuenta los hermanos Coen sorprenden con una lección de historia de cine, mostrando la última etapa de los grandes estudios, cuando éstos eran los que mandaban y gobernaban, impactando por las producciones hacían y la forma en que rodaban pequeñas películas para mantener los emporios. La historia es un pretexto para rendirle homenaje a todo lo que se creaba en esos lugares, en esa época. ¡Salve, César! es una de las grandes cintas de los hermanos que ahora nos llevan a un tributo lleno de energía y fuerza a la era de los Estudios de Hollywood. Es para destacar que la cinta fue filmada en los estudios de la Warner y Sony, entro otras locaciones, destacando la inmensidad de ellos.

¡Salve César! es un manjar para los cinéfilos, para todos aquellos les agrada la historia del cine, para los que aman la forma se hacen las películas. Es una cinta ambiciosa, no por su producción, sino porque le exigen al espectador conocer un poco de lo que se habla para entrar al juego y reír con las referencias. No tienen miedo a rozar el tema de la era mccarthista, la forma en que las columnas de chismes destruían y construían carreras, el férreo control que los estudios tenían en todos los que se involucraban con ellos. Solo los Coen pueden mencionar, mostrar y burlarse de las teorías de Herbert Marcuse sin que suene pedantería o incomprensión a sus ideas.

La censura por tendencias comunistas no está fuera de la cinta, mostrando el miedo patológico que provoca en los norteamericanos la palabra socialismo, donde el simple hecho de poder quedar bajo esa mancha hace que todo lo demás sea aceptable y en la época de la cinta, hasta el ser homosexual podía ser más tolerado que lo otro.

Y si bien el guión y la dirección son los que te llevan de la mano y te sumergen en un mundo lleno de glamour, quienes hacen que este reluzca en pantalla recae en quienes siempre lo hacen, los actores, las actrices, los que nos narran la historia. La cinta es protagonizada por Josh Brolin quien sigue cimentando una carrera impresionante y con n rango actoral que lo está encumbrando. La estrella del estudio es George Clooney, interpretando a un títere con un gran carisma. Pero es en la pléyade hollywoodense donde se viste la cinta, en papeles a veces muy breves o algo más que eso, tenemos a Scarlett Johansson, Ralph Fiennes, Tilda Swinton, Channing Tatum, Frances McDormand, Wayne Knight, Christopher Lambert, Michael Gambon, Alison Pill, entre otros, siendo quizá el más oculto Dolph Lundgren.

A pesar de que todos los personajes son ficticios no dejan de retratar a alguien que existió en la vida real, así Fiennes recuerda inevitablemente a Laurence Olivier; Scarlett parece inspirada en Esther Williams; las gemelas de Tilda Swinton inevitablemente evocan a la lucha por lectores de las columnistas Hedda Hopper y Louella Parsons; sorprendiendo sobre todo Channing Tatum con su personaje a la Gene Kelly, con baile incluido y quien pide urgentemente ya se le tome en cuenta como un actor dinámico y talentoso. Vamos, hasta la cinta de Hail Caesar! hace guiños a Ben Hur (Wyler, 1959) y a El Manto Sagrado (The Robe Koster, 1953).

¡Salve, César! no es una cinta para todo público pero si es una cinta que le apuesta a conquistar al espectador, no sólo al que irremediablemente acudirá a verla, sino al ocasional, que la disfrutará y quedará, quizá, con la curiosidad de saber más de esos años. Un gran trabajo de los Coen y que será de lo mejor llegará a nuestras salas este año.

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Cine

Viernes espectacular de CMLL: Brillante exhibición del Toro Blanco

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Durante el 2018 Rush consolidó su carrera, sus destacadas incursiones en la MLW y otras empresas independientes de Estados Unidos le llevaron al camino de la internacionalización.

El contrato del “toro blanco” con la mítica ROH y los rumores de su llegada a la prometedora AEW (All Elite Wrestling) son la confirmación de que es uno de los mejores gladiadores mexicanos en por lo menos los últimos cinco años.

El explosivo mano a mano que protagonizó con Euforia, el cual encabezó la cartelera del pasado viernes espectacular del CMLL, demostró la empatía que posee con el público y su nivel de idolatría. La primera caída fue pareja, pero se resolvió con un chispazo del heredero de Bestia del ring, cuando atrapó al gigante lagunero y le conectó unas poderosas patadas en cascada que noquearon al rival y decretaron las tres de rigor.

A partir de la segunda, el Ingobernable mayor fue amo y señor de la batalla, incluso se dio el lujo de ser descalificado al arrancar la tapa de integrante de los guerreros.

En la tercera Euforia sacó la casta y vendió cara la derrota y le conectó una espectacular desnucadora al oponente desde la tercera cuerda, pero éste se levantó tras la segunda palmada.

Otro chispazo del gladiador jalisciense resolvió la batalla y aplicó al gigantón su poderoso tiger driver con sabor mexicano, Euforia quedó de cara a las lámparas y el Güero Noriega levantó el brazo de Rush.

Tras la excelente batalla, el respetable reconoció a ambos luchadores y arrojó monedas al cuadrilátero, lo cual cerró con broche de oro la impresionante demostración de poder de Rush. La rivalidad entre estos colosos luce interesante y de seguro a esta gesta deportiva le deparan otras batallas.

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