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Review: Atentado en París

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En los ultimos años la palabra terrorismo se ha convertido en un estigma en el mundo occidental, apuntando frecuentemente hacia Medio Oriente como el autor de acciones que han cobrado la vida de miles de personas. Lo que es cierto es que los fundamentalismos siempre son dañinos para la convivencia humana, sin importar si están basados en religiones, intereses políticos o económicos. También queda en duda si quienes realizan estos actos los hacen movidos por sus creencias o hay detrás de ellos alguna mano moviendo hilos invisibles en busca de poner el mundo de cabeza. Atentado en París es una propuesta que ha provocado polémica por su desafortunada coincidencia con los sucesos ocurridos en ese país pero que merece la pena ser analizada.

Michael Masson (Richard Madden) es un estadounidense que vive en París, en ese lugar consigue su dinero robando carteras, manteniendo un bajo perfil, sin embargo, tras uno más de sus robos es señalado como el autor de un atentado provocado por una bomba que acabó con la vida de cuatro personas en la víspera del Día de la Bastilla. El ambiente en Francia no es el mejor pues este suceso se da en medio de diferentes protestas por parte de los grupos de izquierda quienes motivados por un movimiento salido de las redes sociales buscarán derrocar al gobierno.

https://youtu.be/_mrK7W3IYQU

Más aún, aparece la CIA, quienes desde hace algún tiempo están realizando investigaciones motivados por sospechas con respecto a un atentado mayor, razón por la cual irán tras el carterista de quien esperan obtener información, la búsqueda la realizará el agente Sean Briar (Idris Elba), quien a su vez entenderá que las cosas van más allá de lo que habían imaginado y buscará resolver los problemas antes de que se salgan de control.

La cinta dirigida por James Watkins nos presenta una historia que podríamos dividir en dos momentos, el primero de ellos abarca el planteamiento de la situación y los personajes, el segundo se va por el camino de la resolución del problema. Aunque la gran mayoría de las historias tienen esta estructura, nos atrevemos a hacer esta diferencia porque dentro del filme es fácil encontrar dos estilos distintos de presentar la trama.

Dentro de la primera parte encontramos un trabajo que experimenta con el género de acción que se vale de recursos como la cámara en mano, tomas subjetivas y buenos movimientos para adentrarnos en las persecuciones y en los momentos de mayor tensión. Complementan estos rasgos ciertos elementos como que los personajes hablan diferentes idiomas de acuerdo a su nacionalidad o que en cada persecuición quienes corren chocan con la gente, lo cual le aumenta la verosimilitud a cada una de las situaciones.

En la segunda parte todos los elementos de los que había hecho gala van quedando de lado para dar paso a las herramientas típicas del cine de acción hollywoodense en donde encontramos un héroe a prueba de balas y donde cualquier cosa es pretexto para lanzar golpes o balas, para cerrar con la noticia de que una vez más, Estados Unidos se erige como salvador del mundo ya que los demás Estados son incapaces de mantener el control den su población.

Ahora bien, ya señalados estos puntos tenemos que el guión hace una propuesta interesante al meterse en las diferentes redes de corrupción que va entretejiendo, haciendo acaso una sugerencia de la forma en que se manejan los gobiernos y las cúpulas de poder, pero va más allá, deja entrever que quizá (como se ha sospechado con el caso de las torres gemelas) los pueblos de Medio Oriente han sido un buen chivo expiatorio para gobiernos como el estadounidense para justificar otro tipo de medidas y usar la fuerza.

Por otra parte se encuentra la inclusión de las redes sociales para generear un levantamiento social, la cual en el México en que nos encontramos se antoja poco creíble, la práctica en nuestro país ha hecho ver que el activismo y la fuerza que toman los movimientos sociales a través de la red dista mucho de desembocar en una revolución como lo fue en el caso de los países árabesm por poner sólo un ejemplo. Por esta razón el hecho de que se mueva a las consciencias desde una computadora dentro de la película viene a causar ciertas dudas, ya que parece que todo se acomoda (a veces de manera forzada) para que la historia siga avanzando. De esta forma van apareciendo algunas vueltas de tuerca que sugerirán que en la cinta puede haber un atentado mucho mayor, una revolución y hasta un robo millonario.

Atentado en París es una cinta con mucha acción, por momentos demasiada, que en un principio está bien manejada, pero conforme van apareciendo más personajes comienza a perderse para terminar resolviéndose con clichés. Tiene el gran acierto de poner en duda la legitimidad o credibilidad de los gobiernos de países poderosos, sin embargo, lo hace desde una óptica demasiado estadounidense que peca por no ser autocrítica. Cumple con la cuota de aventuras necesarias para fugarse de la realidad por unas horas.

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Reviews Series

True Detective: “The Great War and Modern Memory, Kiss Me Tomorrow Goodbye“

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True Detective

Temporada 3

Episodio 1

True Detective regresa más fuerte que nunca.

 

El episodio fue dirigido por Jeremy Saulnier y escrito por el creador de la serie Nic Pizzolatto, la serie prometió que volvería de nuevo a ser la serie de lo que fue en su primera temporada. Y no solo el misterio central es increíble, sino también la repentina desaparición de dos niños en 1980, además que es muy convincente. Los protagonistas, los detectives Wayne Hays y Roland West, cuya investigación solo aumenta la tensión. Parte de eso se debe a que sus historias se cuentan de manera no secuencial, comenzando en una oficina de Arkansas en 1990, donde llamaron a Hays para hablar sobre el caso que aún no ha sido resuelto.

Para los fans que querían ver exactamente lo que les gustaba de la primera temporada de nuevo, la nueva historia será suficiente. Sin duda, es una mejora de la segunda. Pero lo que Nic Pizzolatto olvida es que la segunda temporada no fue tan mala porque contó una historia diferente; Fue malo porque era aburrido y pretenciosa.

La tercera temporada arregló algo de eso, al menos estos dos primeros episodios. No es que la actuación no sea buena o el misterio no sea interesante. Pero todo se siente un poco cansado y a veces forzado, un recordatorio de lo que aprendimos en la segunda temporada: no puedes recrear un fenómeno, no importa cuánto lo intentes. 

El verdadero cambio es que, a pesar de que Mahershala Ali da una actuación buena como Wayne Hays, tiene un socio, Roland West, esta versión de “Detective” es realmente una serie digna de un Emmy. El salto del tiempo muestra a Hays como un anciano en el 2015, relatando la historia de su caso más grande a una documentalista, mientras lucha contra la demencia. Luego vemos el pasado a través de sus recuerdos, y su yo más joven a veces reacciona o dice cosas que está experimentando en el futuro. 

Las otras dos líneas del tiempo presentadas son 1990 y 1980. En 1980, dos niños, Will y Julie Purcell  desaparecen después de salir de su casa en un intento de ir al otro vecindario para visitar a un amigo en bicicleta, y Hays y West investigan. En 1990, quienquiera que haya sido condenado por cualquier delito relacionado con los niños (no está claro en este momento quién puede ser) está tratando de enterrar su caso, y le llaman a Hays para que realice una declaración. 

Como recuerda Hays, el crimen se cometió el día en que murió Steve McQueen. Will y Julie le preguntan a su padre Tom si pueden ir a ver a su amigo y a su nuevo perro. Él les dice que regresen en una hora y media, y se van, pasan por casas de sus vecinos, un hombre espeluznante con un go-kart y un grupo de adolescentes en un Volkswagen Beetle morado. 

En fin, el primer episodio se revela a los escasos minutos de concluir que el niño fue encontrado muerto con un misterioso juguete de trapo y en la última toma se revela que Julie sigue viva.

El segundo episodio pasa demasiado tiempo en recorrer la misma trama. En 1980, encontraron el cuerpo de Will, el cual incrementa la duda en la investigación, con el FBI en camino. Obtienen una buena pista, con la ayuda de Amelia: un niño de su escuela ha visto ese juguete antes. El niño dice que alguien los había regalado hace una semana en Halloween, y Julie recibió uno, pero no recuerda en que parte la recibió o como.

Hays y West quieren buscar en todas las casas del mapa que les dibujó el niño. El fiscal Greg Larsen declina la idea, temiendo que eso enoja a mucha gente y afecte su carrera politica. En cambio, le dice a la gente que Julie puede haber conocido a su secuestrador en Halloween y publica el mapa. Los detectives toman una misión secundaria para golpear a un pedófilo, pero él no sabía nada de Julie. Finalmente, son llamados de regreso a la casa de los Purcell, donde una nota escrita en letras recortadas dice que Julie está bien y que deberían dejar de buscarla. 

En 1990, Hays está desesperado por saber más sobre Julie, pero no hay mucho que saber. Nadie la está investigando, porque los policías locales están enfocados en el robo. El libro de Amelia está a punto de salir, aunque quizás se demore después de que Hays le diga que Julie está viva. 

El segundo episodio acabá de una extraña manera, pero repito lo mejor de está temporada es que ya hay una buena historia y se conecta directamente con los eventos de la primera temporada, destacando a Mahershala Ali en la actuación, además tenemos a un Ray Fisher que está tratando de dejar la estampa de Cyborg y moverse a otros proyectos.

True Detective aprovecha al máximo su nueva historia, su tono, su alrededor y sus actores para demostrar que con un poco de ganas al guión, se logran grandes cosas.

Calificación: 5/5

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