Review: 12 horas para sobrevivir: el año de la elección

    12 horas para sobrevivir son de esas sagas sorpresivas por su sólida y original propuesta; desde su primer entrega el filme contenía elementos muy ricos, tanto narrativos como argumentales que en definitiva sobresalían de los filmes mediocres de terror que últimamente proliferan en pantalla.

    Un filme que en definitiva superó las expectativas desde su primer entrega volviéndose en una trilogía no planeada que fue creciendo en forma y discurso. Esta tercera parte explora un tema algo diferente de lo expuesto en las anteriores (sin perder el estilo)  y también es un digno cierre de la saga.

    Siguiendo la tradición de “La noche de Purga” en los EUA  dónde todos los crímenes son legales durante 12 horas, la familia de Charlie Roan sufre en carne propia la indescriptible brutalidad que desata esta imposición por lo que decide postularse a la presidencia  y terminar de una vez por todas con ley impartida por los “Nuevos Padres Fundadores”.

    Leo Barnes quien dos años antes desistiera de cometer un crimen en la  “Noche de Purga” ahora se ha convertido en el jefe de seguridad de la Senadora Roan  quien debe protegerla durante la campaña presidencial.

    Unas horas antes de la purga anual, la gente comienza a prepararse pero esta vez las cosas son diferentes por lo menos para un puñado de personas quienes ha decidido dejar de ser víctimas y tratar de defenderse o ayudar lo más que puedan, entre ellos se encuentran dos afroamericanos Joe y Leny  y un mexicano Marcos.

    Al ser atacada la residencia de la Senadora Roan por un convoy armado hasta los dientes enviado por su opositor el fanático ministro Edige Owen, la mujer tendrá que salir de su bunker acompañada de Barnes para evitar la muerte.

    En medio de las violentas calles de Washington ambos tendrán que buscar refugio y esperar la mañana pero esto no será nada sencillo pues el convoy está enfocado en exterminarlos y con ello la única esperanza de que la pesadilla sangrienta termine….

    El filme de nueva cuenta es dirigido por James de Monaco quien ofrece una historia sólida e interesante que oscila entre la acción y el terror con tintes gore sin llegar al exceso utilizado en la entrega anterior.

    Un filme con relatos bien hilvanadas que mantienen el suspenso y el interés del espectador desde el arranque de la cinta, sin soltarlo llevándolo de sorpresa en sorpresa mientras se involucra a fondo con la trama.

    Una vez más lo temas tocados en la cinta son  la violencia desmedida, el odio, el clasismo, el rascismo, el resentimiento y la anarquía pero en este caso el enfoque es totalmente político dejando entre ver como los ciudadanos son una simple pieza del juego de poder que sólo benefician a unos cuantos  (en este caso a los fanáticos utraconservadores religiosos “Nuevos padres Fundadores”).  Otro tema interesante es la llegada de extranjeros para exterminar a los Estadounidenses que en las anteriores cintas no se había tocado, sin embargo la idea no se explota mucho y es una lastima porque habría tenido mucho juego dentro de la historia.

    En esta ocasión las calles siguen reinadas por el caos y la violencia pero a diferencia de entregas anteriores la sociedad ha sabido adaptarse y por el contrario ya no sólo se defiende sino que intenta organizarse y ayudar exponiendo de manera irónica que los grupos considerados “vulnerables” o “minorías” son las más organizadas  y las que ha sabido subsistir a pesar de sus diferencias.

    12 HORAS PARA SOBREVIVIR: EL AÑO DE LA ELECCION Es un gran cierre de una trilogía que nunca decayó, un filme con fondo, con una gran lectura social y al mismo tiempo entretenido y envolvente. Un filme que creció de manera sorpresiva y que seguro se volverá un punto de referencia en un futuro. Imperdible si gustas de los filmes con sustancia y al mismo tiempo con una buena dosis de adrenalina.

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