Contacto

NYFF 2020: The Calming, la cotidianidad del vacío emocional

NYFF58_The-Calming_2-1-1600x900-c-default

Cine

NYFF 2020: The Calming, la cotidianidad del vacío emocional

La ruptura de pareja puede sentirse como un montón de vacío y ausencia. La segunda película de Song Fang, The Calming, que hemos podido revisar desde la versión online del New York Film Festival en su 58a edición, expresa esta sensación a través de un personaje que tiene que seguir con su vida mientras va por ahí aguantando un gran peso emocional y se ve obligada a sonreír (con esfuerzo) y mostrar apoyo aunque sus propios ánimos balanceen de un hilo.

Lin Tong (Qi Xi) es nuestro personaje en cuestión, una joven directora de cine recorriendo Japón, China y Hong Kong por motivos laborales y tras una reciente ruptura amorosa que prometía ser para siempre. Pero nada es para siempre. Los diálogos en The Calming son escasos, los silencios frecuentes y todo el tiempo se percibe incomodidad en la atmósfera debido a ese “elefante en la habitación”.

En los pocos diálogos que hay se siente la presencia de alguien que nunca aparece en pantalla: el exnovio de Lin, un tema que nuestra protagonista prefiere evitar, incluso si se lo preguntan expresamente respondiendo con un doloroso pero decidido “cambiemos de tema”. El vacío se hace más evidente cuando tiene que afrontar situaciones profesionales y personales como alguien en la necesidad de avanzar sin una meta fija.

The Calming está llena de tiempos muertos, aquellos momentos inevitables en la realidad pero que en el cine se reducen a unos cuantos cortes de cámara. Es decir, con frecuencia vemos a Lin viajando en el tren haciendo no más que mirar por la ventana, Lin limpiando o, en una acto casi autorreferencial, checando aspectos técnicos de su documental antes de ser proyectado, todo ello dando la sensación de que, precisamente, nada sucede. Hay un minimalismo narrativo (valga el atropello de la expresión) para expresar la ausencia de ese ente (el ex novio), que, sin embargo, siempre está allí.

Lo autorreferencial no se queda ahí, los verdaderos padres de la directora Song Fang interpretan a los padres de su protagonista en un trabajo, una vez más, desarrollándose entre la ficción y lo autobiográfico como en su anterior largometraje, Memories Look at Me (2012). The Calming es puramente emocional, una minimalista y melancólica representación del duelo que solo el tiempo puede arreglar; un tiempo que para Lin, y nosotros los espectadores, pasa muy lentamente a un ritmo digno del título de la película. Aunque, la forma de transmitir esa horrible sensación de vacío y nada tras una ruptura amorosa corre el riesgo de dejarnos a nosotros también sintiendo nada -y sueño- al terminar de verla.

Agregar comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más artículos de Cine

Top