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Una de las herramientas más efectivas para refrescar viejas fórmulas, es la mezcla de géneros, un atrevimiento que en muchas ocasiones raya peligrosamente con el absurdo, pero que si se tiene la habilidad estilística adecuada y los objetivos claros, puede no solo funcionar, sino arrojar una pequeña joya. Ese es el caso de Moonshine, obra de Brian Azzarello y Eduardo Risso, dos de los artistas más consistentes e interesantes del panorama comiquero actual -responsables de la estupenda 100 balas-, quienes recurriendo a una narrativa mucho muy cercana al cine, de onomatopeyas mínimas y diálogos arquetípicos reinterpretados con ironía, además de contrastes de colores y manchones de tinta, entre siluetas retorcidas y juegos de luz; elaboran una pesadilla de pasajes febriles que lleva el concepto gangsteril a la América profunda de la época de la prohibición, en donde los parajes campiranos son el escenario ideal, y así como sucede con la ciudad en el cine negro, cobran gran parte del protagonismo junto a personajes que obedecen a los modelos propios de ese tipo de producciones, conservando rasgos de decadente humanidad.

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Es así que tenemos desde el clásico matón de poca monta y filosofía derrotista, hasta la necesaria femme fatal, solo que ésta delineada por el entorno rural al que pertenece, que es a donde el primero tiene que adentrarse, cuando su jefe le comisiona el contactar al mejor destilador de alcohol de Virginia, quien cómo amo y señor de la comunidad, resulta ser aún más despiadado y ambicioso que las cabezas criminales de Nueva York.

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Claro que todo esto que ciertamente nos refiere a aquel otro remake de Yojimbo de Akira Kurosawa, titulado El Ultimo Hombre y protagonizado por Bruce Willis en 1996 –el primero fue Por un puñado de dólares de Sergio Leone-, no sería tan llamativo sin el principal ingrediente, un oscuro secreto de familia que involucra a salvajes licántropos y que sirve para jugar con los rasgos propios del horror, pasando de la sugerencia a la literalidad en cuestión de una cuántas viñetas. Se trata de un irresistible concepto, salpicado de sangre y licor, en donde la luna enrarecida sobre la colina, cobra otros matices cuando la escoria citadina se encuentra con la basura de los pueblos perdidos de los Estados Unidos de finales de los años 20. Publicado originalmente por Image, Moonshine -nombre que se le dio al whisky destilado ilegalmente-es traído a México por Panini Cómics, es una elegante edición de pasta dura.

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Jesus Chavarria
Crítico de cine y analista de cómics. Ha sido editor en publicaciones como Cine Fantástico y Stage One. Ha colaborado en las revistas Chilango, Cine Premiere y Marvin, el periódico El Nuevo Mexicano, así como en programas para Telehit y Canal 22. Actualmente escribe en Revista Empire, Playboy y Time Out Mx, el sitio además de participar hablando de cine en Telehit. Es codirector de YouRockey en Web y YouTube.

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