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Milla: De la vida sin techo a la vida doméstica

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Milla (Severine Jonckeere) se instala ilegalmente junto a su novio Leo (Luc Chessel) en una casa abandonada cerca de una zona costera. Dejan la vida en el bosque para intentar encontrar lo que muchos vivimos sin darnos cuenta. Los vemos conversar y bromear a la luz de las velas mientras comen sándwiches de jamón y queso, y vuelven el lugar habitable poco a poco acumulando objetos domésticos sacados de la basura o robados. El sueño de algunos es simplemente vivir la normalidad.

La película de la francesa Valerie Massadian retrata los momentos mundanos de una joven mujer que busca la estabilidad con su pareja, quien consigue trabajo en un buque de pesca. En algún punto ella queda embarazada y ellos son felices. La directora no busca el melodrama, estamos lejos de una historia de tragedia a pesar que el mayor conflicto y giro en la trama es la accidental muerte de Leo.

Massadian resuelve esto de manera de manera sencilla sin aspavientos. En dos secuencias nos enteramos de la muerte de la pareja de Milla y de su nuevo trabajo como una mujer de intendencia en algún hotel y ya con un notorio embarazo. Allí hace una nueva amiga con quien compartirá estos momentos de la película, sin embargo, antes de profundizar más, nos encontramos con otro giro abrupto donde de un corte a otro ya vemos a la protagonista con su pequeño hijo Ethan en un pequeño pero cómodo departamento. La vida no la ha ignorado por completo.

La directora sugiere la tan anhelada estabilización de la protagonista. Durante esos momentos en el último acto la vemos feliz junto a su hijo, compartiendo las banalidades de la normalidad tal y como lo hacía con Leo al principio de la cinta. En la transición hacia la adultez los huecos ambiguos que deliberadamente deja Massadian, lo cual a algunos asombrará y a otros aburrirá. Qué más remedio, así es la vida.

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Mowgli: La Leyenda de la Selva | ¿La peor adaptación?

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¿Es la adaptación que merecemos?

Es dirigida por Andy Serkis y protagonizada por Rohan Chand y ayudado por el reparto de voces que consiste en Christian Bale, Cate Blanchett, Benedict Cumberbatch, Naomie Harris, Peter Mullan, Jack Reynor, Eddie Marsan, Tom Hollander y Freida Pinto.

Es una adaptación directa del libro de Rudyard Kipling, el cual no contiene los famosos números musicales.

¿Es un filme para niños?

Absolutamente no. Mowgli no tiene el encanto de las adaptaciones anteriores ni la inocencia de la película animada, aquí nos muestra una historia oscura y siniestra sobre los orígenes de Mowgli, y nos lleva en un viaje donde descubrimos muchas cosas que inclusive en anteriores entregas, no sabíamos, pero funcionan.

Es imposible no comparar la versión de Serkis de esta historia clásica con la película del 2016 de Disney. En la nueva versión de Disney, los animales tienen efectos más realistas. Pero Serkis intencionalmente trató de lograr algo completamente diferente. El efecto de captura de movimiento se utiliza para hacer que los personajes animales sean más profundos, directos y casi humanos.

Esto sin duda presenta un desafío para los actores que un trabajo de voz, y como resultado, los animales son expresivos y afectivos. Son más completos y fáciles de relacionar que sus contrapartes de Disney, incluso si no son tan encantadores al instante. La actuación de Christian Bale como Bagheera la pantera y la ferocidad de Benedict Cumberbatch como el tigre Shere Khan son destacados que se traducen poderosamente a través de la captura de movimiento.

Pero como habrán adivinado a partir del título de la película, no se trata solo de los animales. En la versión de Disney, Mowgli se sintió más como un elemento narrativo que unía a los animales de la selva para que pudiéramos escuchar sus historias. En las manos de Serkis, Mowgli es el protagonista. Su desarrollo como personaje es fundamental para la trama, especialmente en la segunda mitad de la película. El film se siente como un cuento adulto cuando el hombre-cachorro busca establecer su identidad como una no completamente humana, no como lobo, al mismo tiempo ambos y ninguno.

Aún más difícil de ver es la animación detallada. Los animales CGI en el filme son gráficos, y está claro que Serkis trató de hacerlos lucir salvajes y peligrosos. Baloo, el oso, un mentor amoroso de Mowgli, es una pesadilla; Él está muy enojado, muy sucio y muy diferente por completo. Sus ojos lucen hambrientos y su voz profunda hacen que sea difícil verlo por el buen oso que es.

La apariencia exagerada  de Baloo no se compara con la de Shere Khan. Él es el tigre que odia a los humanos y está en una misión para destruir a Mowgli. Tiene cicatrices, camina con una cojera y siempre es seguido por una hiena de aspecto astuto y sonriente.  Junto con la suciedad, la sangre y el shock, los temas maduros de la película la hacen digna de su clasificación PG-13.

Hay un complejo humano inolvidable en esta película que lo lleva a un nuevo nivel de comprensión. A lo largo de la película, Mowgli se esfuerza por encontrar su identidad y dónde pertenece. Es solo un niño que trata de elegir entre dos familias que lo necesitan: su familia de la jungla y una aldea humana a la que ama.

Mowgli también incorpora la idea de hombre contra la naturaleza a través de la aparición de un cazador británico. Los animales que Mowgli considera familia están en peligro de ser asesinados. Los animales luchan por sus vidas, y necesitan la ayuda de Mowgli. De ese conflicto surge otro tema: la naturaleza vs la crianza. Las batallas de Mowgli con su inherente deseo de formarse con su propia especie y su lealtad a su familia de la jungla y la crianza como un animal salvaje. ¿Está del lado de la aldea humana o de su familia salvaje? Estas son preguntas que incluso la mayoría de los adultos no podrían responder en una situación similar, y mucho menos de un niño.

Con sus efectos y temas maduros en general, Mowgli: La leyenda de la selva no es una película destinada al publico original del clásico de Disney. Esta película tomó la idea de una historia para niños y la volvió a imaginar, orientándola hacia espectadores más maduros. Aunque los efectos a veces eran difíciles de ver, al final, es como una película de Disney, fue conmovedora y satisfactoria.

Calificación: 8.5/10

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