Connect with us

Marguerite | Crítica

Published

on

Basada en la historia de Florence Foster Jenkins, pero con algunas licencias artísticas como trasladarla a los años 20’s y ubicada en Francia.

Marguerite nos cuenta la historia de una mujer aristócrata, amante de la ópera, que gusta de recaudar fondos para caridad mediante recitales de canto que ofrece a sus amigos. Hasta aquí todo suena bien, pero existe un pequeño problema: ella canta muy mal, porque nunca se escucha. Y a pesar de que es imposible no oírla, nadie a su alrededor se atreve a decirle la verdad, ya sea por conveniencia, lástima, gracia, o por amor.

Viviendo en la ignorancia sobre su capacidad vocal y por el contrario, creyendo que es una gran soprano, gracias a los falsos halagos que continuamente recibe, Marguerite (Catherine Front) ha decidido ir más allá en su carrera musical, dejará de cantar solo para sus amigos para empezar a hacerlo masivamente y es entonces que vienen los problemas porque esa, vida de mentiras en la que ha vivido, parece que se volverá insostenible a medida que más gente la escuche.

La película está clasificada como Comedia-Drama, aunque más propiamente podríamos decir que se trata de una sátira. Marguerite Dumont, interpretada magistralmente por Catherine Front, es una mujer sensible, madura, inteligente y siente un gran amor por su marido, George Dumont (André Marcon); él a su vez, aunque por momentos parece distante, e incomprensivo, logra mostrarnos diferentes matices de su personalidad y esto es en general, uno de los grandes aciertos de la película.

Se ha vuelto un poco cliché que las películas basadas en personajes reales estén impregnadas de un gran dramatismo, sin embargo, en esta cinta no vemos eso, por momentos podemos sentir que amamos a la protagonista, nos puede provocar empatía y admiración, porque tiene cierta dosis de ternura en su forma de ver y afrontar la vida. Pero por momentos, esa misma ternura se puede volver enojo e incomprensión, pues no se entiende cómo es incapaz de asumir una realidad tan evidente. Es de este modo que no puedes evitar burlarte un poco de ella y de su actitud, pero no de una forma grosera, sino tal vez transigente porque es alguien a quien no se puede odiar. Así entiendes por qué la gente que la rodea actúa de la manera en que lo hace y cómo es posible construir una mentira hasta llegar a proporciones tan grandes.

Marguerite es una cinta que te permite explorar las múltiples facetas de la naturaleza humana, que te lleva a reflexionar sobre las verdades y las mentiras de la vida misma, pero no de una forma chocante o forzada, sino amena y fluída. Cada personaje es interpretado de manera única, como debe ser, ninguno está de más o de menos, la historia te hace sentir que cada uno tiene un por qué. Durante el film puedes encontrarte de repente cuestionándote sobre ¿qué tan importante es la verdad y qué significado tiene ese concepto para cada quién?

La fotografía es hermosa, ambientada en los años 20, los escenarios, en su mayoría de espacios cerrados te transportan a la sociedad francesa de la época.

La música es punto y aparte, porque en sí misma es otro personaje de la historia y uno muy importante, tanto las melodías de fondo como las obras que son interpretadas, te van adentrando en lo que la película te quiere contar. Debo decir que escuchar a madame Dumont no es una experiencia que pase desapercibida en ningún momento, pero incluso, en el final de la historia, entiendes la gran interpretación que Front realizó .

Sin duda Marguerite es una gran cinta que cumple en cada aspecto para ser considerada cine de arte y es perfectamente entendible que haya sido tan nominada y premiada en el pasado ciclo de cine francés. Probablemente al entrar a verla no esperas nada de ella, pero conforme la historia avanza resulta ser una agradable sorpresa, sumamente recomendable.

Van Ugalde / @ElizabethUgalde

Advertisement
Comments

Cine

Enfermos de Amor, ¿Qué estás (o no) dispuesto a hacer por amor?

Publicado

on

Una obra que en un poquito más de una hora nos plasma con nueve historias el tema del enamoramiento y sus diversas etapas, algo, más común de lo que creemos.

‘Enfermos de Amor’ ha iniciado temporada con sus presentaciones en La Teatrería, un teatro de la colonia Roma Norte, en la Ciudad de México y que este fin de semana ante un foro lleno que no hacía más que aplaudir y reír, tuvo su estreno con las excelentes actuaciones de: Eréndira Ibarra, Andres Palacios, Esmeralda Pimentel,Nacho Tanham, Mónica Huarte, Adriana Louvier y Alex de la Madrid.

En esta obra dirigida por Rodrigo Nava nos cuenta nueve historias de amor desde diferentes perspectivas y que suceden el mismo día a la misma hora, en donde el director deja atrás la típica comedia romántica para hablarnos de que el amor además de ser complicado también puede ser doloroso.

La producción cuenta un escenario muy sencillo, un reloj digital al fondo y vestuario de diferentes colores que con ayuda de las luces te hacen sentir parte de cada una de las historias en donde hay celos, aburrimiento, infidelidad entre otras cosas.

“Tenemos la fortuna de arrancar con varias fechas sold out, nunca me había pasado en la vida, que antes de estrenar ya estuviera agotado, y es que una obra muy empática con la que todos se identifican habla de todas estas fases del amor, el enamoramiento, la aburrición y la ruptura”, comentó Luis Arrieta a la prensa.

La obra original es de John Cariani, quien es un reconocido escritor de obras como Casi un Pueblo, y de la cual Rodrigo se interesó para dirigir a estos actores ya mencionados que además estarán alternando funciones esta temporada.

Continúa leyendo