Connect with us

Jurassic World: Fallen Kingdom, entretenida secuela que se acerca (quizá demasiado) a las originales Jurassic Park

Published

on

La secuela de Jurassic World y la quinta de la saga de dinosaurios iniciada por Steven Spielberg en 1993, está dirigida por el español Juan Antonio Bayona, conocido por sus trabajos de terror, drama y fantasía: El Orfanato (2007), Lo Imposible (2012) y Un Monstruo Viene a Verme (2016), respectivamente. Si algo generaba expectativas respecto a JW: Fallen Kingdom era justo la elección del español como director por parte de Spielberg. Con sólo tres largometrajes se había posicionado como uno de los cineastas a seguir; por lo tanto ver lo que podría hacer en un género de aventuras y acción resultaba más que interesante.

Si una serie de películas no se renueva, rápido aburre. Estaba claro que habría que alejarse de la ambientación del parque de diversiones temático que había planteado Crichton desde su novela. Sin embargo, JW: Fallen Kingdom toma la premisa de Jurassic Park 2 (The Lost World, Spielberg, 1997) donde un nuevo magnate intenta rescatar a los dinosaurios sobrevivientes de la Isla Nublar, esta vez por la amenaza de un volcán en erupción. De igual manera, aquí también hay un codicioso hombre que desplaza de su poder al magnate en decadencia por intereses propios.

La diferencia recae en que en aquella película de 1997 los dinosaurios eran llevados a Estados Unidos para abrir otro parque temático, en la cinta de Bayona los motivos son mas codiciosos. Owen Grady (Chris Pratt) y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) son contratados por Eli Mills (Rafe Spall), mano derecha del anciano y antiguo socio de John Hammond, Benjamin Lockwood (James Cromwell), para atrapar a los dinosaurios, con especial atención en el velociraptor sobreviviente de la lucha contra el Indominus Rex, de la isla y ubicarlos en un nuevo lugar con todas la condiciones favorables.

Jurassic World: Fallen Kingdom tiene deliberadamente varias referencias a la película original. Por ejemplo, el cameo del Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum) a quien por fin parece no lo van a desacreditar por sus declaraciones acerca de la clonación de dinosaurios o la celebre escena donde el primer dinosaurio que ven los personajes es el Apatosaurus, aquel del enorme cuello. En estos tiempos políticamente correctos era evidente que los dinosaurios ya no iban a ser presentados como una amenaza, aquí son más bien las víctimas. Primero por estar atrapados en una isla con un volcán en erupción, después su captura que asemeja a la caza de animales en peligro de extinción y por último al ser objetos de codicia en una subasta ilegal cuyo interés es vendido como “las armas del futuro”, justo la misma idea del antagonista de la primera Jurassic World (Trevorrow, 2015).

Ahora, usted pensará “si los dinosaurios ya no son la amenaza, ¿qué punto tiene la película?”. Pues, el mayor peligro es (otra vez) un dinosaurio creado y mejorado genéticamente a partir del AND del Indominus Rex, esta vez llamado Indoraptor.  Quizá hasta este punto de la reseña usted piense que se trata de un montón de elementos reciclados de las anteriores cintas de la saga, y en parte así es. Sin embargo, el guion escrito por Colin Treborrow y Derek Connolly combina estos “refritos” con temas como los alcances de la clonación y la interrogante de si nosotros tenemos el poder de decidir el rumbo de otra especie.

Jurassic World: Fallen Kingdom intenta ser más cercana a las de Spielberg pero no escapa a las convencionalidades del cine industrial actual, es cierto que las del director de Jaws eran blockbusters de pies a cabeza aunque con una gran historia de aventuras e innovaciones técnicas que propiciarían muchos de los efectos especiales de vemos hoy en día. Por su parte, Bayona crea interesantes secuencias de acción y tensión que no tienen desperdicio, esto tal vez de lo más rescatable de la cinta, además de Chris Pratt quien aporta el carisma del lado humano, convirtiéndose en una especie de referencia a Indiana Jones (guardando las proporciones) que actúa en equipo con su interés romántico ,el personaje Bryce Dallas Howard, y una perspicaz niña nieta de Benjamin Lockwood, Maise (la debutante Isabella Sermon), tal y como si se tratara de una aventura de Indy en The Temple of Doom (Spielberg, 1984).

Quizá esta sea la película menos lograda de Bayona, aunque tiene sus buenos momentos a pesar de algunos disparates en el guion, es el típico blockbuster de verano cuya principal función es entretener, y lo consigue. La costumbre de la saturación de sagas de hoy en día no podía faltar, el final de JW: Fallen Kingdom deja el cliffhanger perfecto para la tercera entrega con (todo indica) la dirección también del español. En general, es entretenida mientras la vemos pero cuando termina nos deja con la sensación, como es común en las segundas partes, de ver sólo el adelanto de algo más; un recurso que ya no tiene el mismo efecto que antes… qué remedio.

Advertisement
Comments

Cine

Enfermos de Amor, ¿Qué estás (o no) dispuesto a hacer por amor?

Publicado

on

Una obra que en un poquito más de una hora nos plasma con nueve historias el tema del enamoramiento y sus diversas etapas, algo, más común de lo que creemos.

‘Enfermos de Amor’ ha iniciado temporada con sus presentaciones en La Teatrería, un teatro de la colonia Roma Norte, en la Ciudad de México y que este fin de semana ante un foro lleno que no hacía más que aplaudir y reír, tuvo su estreno con las excelentes actuaciones de: Eréndira Ibarra, Andres Palacios, Esmeralda Pimentel,Nacho Tanham, Mónica Huarte, Adriana Louvier y Alex de la Madrid.

En esta obra dirigida por Rodrigo Nava nos cuenta nueve historias de amor desde diferentes perspectivas y que suceden el mismo día a la misma hora, en donde el director deja atrás la típica comedia romántica para hablarnos de que el amor además de ser complicado también puede ser doloroso.

La producción cuenta un escenario muy sencillo, un reloj digital al fondo y vestuario de diferentes colores que con ayuda de las luces te hacen sentir parte de cada una de las historias en donde hay celos, aburrimiento, infidelidad entre otras cosas.

“Tenemos la fortuna de arrancar con varias fechas sold out, nunca me había pasado en la vida, que antes de estrenar ya estuviera agotado, y es que una obra muy empática con la que todos se identifican habla de todas estas fases del amor, el enamoramiento, la aburrición y la ruptura”, comentó Luis Arrieta a la prensa.

La obra original es de John Cariani, quien es un reconocido escritor de obras como Casi un Pueblo, y de la cual Rodrigo se interesó para dirigir a estos actores ya mencionados que además estarán alternando funciones esta temporada.

Continúa leyendo