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Juan Manuel Sepúlveda: 14 años militando el documental. 

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Cine Mexicano

Juan Manuel Sepúlveda: 14 años militando el documental. 

El trabajo del director mexicano es motivo de la retrospectiva que se presenta en la Cineteca Nacional y que concluye este 3 de diciembre con la presentación de su más reciente trabajo, La sombra del Desierto.

“Llevo neceando más de 14 años”, dice Juan Manuel Sepúlveda, al hablar de su trayectoria en la que ha explorado desde el cortometraje hasta el largometraje pero siempre “obsesionado con esta forma del cine que muchos llaman documental, muchos cine de no ficción” pero que para él se define como “cine de la inmediatez”, por su relación natural con el mundo generando conexiones directas que además ofrezcan una nueva mirada de ver las cosas.

En esa necedad, el realizador ha concretado filmes como Bajo la tierra, que obtuvo el premio Ariel al mejor cortometraje documental en el 2006 o largometrajes como La frontera infinita, El pueblo del Atardecer Carmesí o La Balada de Oppenheimer Park, estos últimos conformando ahora la retrospectiva que la Cineteca Nacional, realiza en su nombre y en la que se pueden ver 7 películas incluyendo su más reciente, La Sombra del Desierto.

Sepúlveda sigue la línea que ha llamado la atención del cineasta por años, revelándose en una atracción por la frontera, la migración, el desplazamiento, etc., porque “se van transformando las formas pero no se van transformando los temas: uno no deja de hablar de las cosas que lo atraviesan porque creció con ellas y porque es un tema que nos afecta profundamente y hablo desde ahí”, declaró en entrevista.

Es así que llega a su nuevo documental, La sombra del desierto, un viaje que explora las dualidades del desierto de Sonora al ser, por un lado, territorio en donde se asienta una comunidad que lo reconoce como su hogar, con toda su belleza pero también sus vicisitudes y, por otro, como un área hostil que representa uno de los peligros más grandes para los migrantes y fuerzas nomádicas que por ahí transitan y operan en el afán de conquistar el sueño americano o, al menos, acercarse a él, pasando, al mismo tiempo, por un viaje interior.

“Eso hace ver a la migración en términos no solo económicos sino existenciales, incluso espirituales. El tema económico es importantísimo y es por lo que la mayoría salen para buscar una mejor condición, sin embargo en ese trayecto hay mucho de búsqueda interior, o de un proceso iniciático por ejemplo para los adolescentes, cruzar el desierto los hace adultos, y son conscientes del riesgo que implica, saben que pueden morir, las posibilidades de morir en el desierto son altísimas”, explicó.

 

“Pasar el desierto aunque me cueste la vida, pero regresar nunca”

 

Apelando a esta doble cara del desierto que le da nombre a la cinta, es posible contemplar imágenes y testimonios de migrantes sudamericanos y mexicanos quienes se enfrentan a la grandeza del desierto replanteando todo su camino en el que volver a sus lugares de origen nunca es una opción, sin importar la violencia a la que sean expuestos y, en la otra cara de la moneda, vemos a niños locales disfrutar con inocencia de lo que el desierto es para ellos.

Con esta reflexión también es posible acercarse a la migración como un tema planetario, que nos habla y afecta directamente aquí y en todos los continentes, dejando claro que hay un mensaje global para tomarse en cuenta.

“El tema de la migración ya se vuelve algo común para los seres humanos; tal vez antes era más difícil desplazarse o no nos dábamos cuenta pero la cultura humana está dada por el movimiento, no solo por las condiciones climáticas que llevan a migrar, sino porque las condiciones políticas van variando en el tiempo en este mundo que está regido por humanos y en donde es claro que estamos destruyendo algo en algún lugar lo que está ocasionando que en el mundo se esten abriendo las brechas sociales y que inclusive en los países más ricos y poderosos haya población pobre que está migrando de las periferias a las urbes, de la campiña a las urbes.

Cada vez la agricultura está más industrializada por lo tanto se mueven cada vez más a las ciudades, y ya no hablemos de países como el nuestro que son países de una grandísima expulsión, – creo que México es de los países que más población expulsa, de hecho en 2006 se había ganado ese lugar – sino que además es México como país de tránsito, todo flujo termina tocando este territorio para irse a Estados Unidos, entonces va a ser un tema que cada vez va a ser más común, un tema que cada vez va a estar más en la agenda no solo para las personas que están más desprotegidas o que están en cinturones de miseria como en Tegucigalpa, sino para personas que no tenemos un empleo seguro y de repente estamos buscando la mejor opción para podernos mover a donde sí lo encontremos”, aseguró el director.

Así, esta “construcción, propuesta, voz o producto humano”, como el propio Sepúlveda define su documental, siempre con el afán de defenderlo así, como algo humano y por lo tanto imperfecto pero honesto, expone de nueva cuenta esta problemática para seguir reflexionando y ojalá, parar, “decirle a los que están haciendo mal que realmente lo están haciendo mal”.

La sombra del desierto se exhibe este viernes 3 de diciembre en la Cineteca Nacional como parte de la Retrospectiva al director cuyos títulos LA VIDA SUSPENDIDA DE HARLEY PROSPER, 2018; LA BALADA DEL OPPENHEIMER PARK, 2016; LECCIONES PARA UNA GUERRA, 2012; EXTRAÑO RUMOR DE LA TIERRA CUANDO SE ABRE UN SURCO, 2011; LA FRONTERA INFINITA, 2008 y BAJO LA TIERRA, 2006 también forman parte del programa.

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