Connect with us

Libros

“Imposible” resistirse al mundo fantástico de Isol, entrevista

Published

on

Toribio, como muchos niños de 2 años, es inquieto y con una energía inagotable; sus papás, como muchos adultos, no pueden seguirle el paso. Desesperados, los papás de Toribio buscaran una solución mágica a sus “problemas”. Con su peculiar humor y una dosis de fantasía, en “Imposible” la talentosa Isol (“Tener un patito es útil”, “Cosas que pasan”, “Nocturno”) construye en una simpática aventura de lo difícil que es ser padre. Aquí una breve conversación sobre éste y otros temas.

Al inicio de tu carrera literaria era reciente el fenómeno global y el entretenimiento virtual. En esta vorágine tecnológica y culto a la inmediatez, ¿Qué tan complicado es escribir para estos chicos?

Isol: Me sorprende que el libro sigue tan vigente, especialmente aquellos para los pequeños. El momento en que los críos leen un libro junto a los papás es diferente, no es lo mismo estar solos frente a una tablet o mirar TV. El libro en sí genera algo. No he visto tanta competencia en ese aspecto, es otro tipo de actividad, lógicamente necesitan que los padres consideren comprarles libros. Si hay una persona que lea al niño eso le va a encantar, hemos intentado hacer versiones electrónicas y no es lo mismo, no tiene esa calidez y portabilidad. Uno puede ver el libro físico a su ritmo, en silencio, detenerse a ver cada ilustración y además no es tan frágil como un dispositivo móvil. Confío en que el libro persista como un objeto apreciado, lo que si me preocupa es que se vuelva caro o inaccesible para el público. Después me ha pasado con libros como “Nocturno”, el cual tiene una tinta la cual brilla en la oscuridad, que con un detalle así de simple les atrae más que un aparato tecnológico. Hoy los adultos compran más libros ilustrados que antes, hay mayor relación con lo visual, una valoración de lo gráfico. Ya no es algo sólo para niños, existe un interés real por el género.

Se dejaron a un lado los prejuicios hacia el libro ilustrado o los cómics, considerados para un público menor

Isol: Esa idea absurda de que eran para gente que no sabe leer, no se valoraba la ilustración y el diseño. En este sentido es un buen momento para el libro álbum, se lee y se valora de otra manera la visión de este tipo de autores.

En “Imposible”, como en tus otros trabajos, hay cierta ironía y un humor ácido pero sutil. ¿Hay alguna anécdota que inspiró esta obra gráfica?

Isol: Lo que cobra la señora Meridiana es lo que cobraba la terapeuta que vio a mi hijo. Soy parte de una legión de padres grandes, los cuales tenían una vida definida. Cuando aparece un niño no pueden creer que las cosas cambien tanto y además no puedan controlarlo. Hay que entender a los padres, aunque parezca exagerado nada de lo que hace Toribio es diferente a lo que hace un niño normal inquieto que experimenta el mundo. Me interesa la idea de que es normal y que no lo es. Pero, ¿Qué es lo normal y qué es lo raro? Hay un momento en el cual se piensa que algo no está bien y debería ser de otra forma, pero hasta qué punto puede culparse a los chicos de sentirse mal. Los hijos son el reflejo de nosotros, muchas veces estamos cansados y justo en ese momento el niño está insoportable. Son cosas que me preocupan y me ocupan, el cuento nace de conocer la problemática. Me gusta ver las cosas desde la perspectiva de los niños, es una visión muy creativa, lo curioso es que en el libro está narrado desde el punto de vista de los padres. No obstante, siempre estoy a favor del pequeño, por eso la narrativa tiene cierta ironía y hay una lección para los papás por chantajistas. No me gusta jugar con los personajes, tengo mucho de ellos, puedo entenderlos, además hoy te venden tantas cosas ideales, tanto libro de crianza, cómo si uno no supiera ser padre. Eso lo entendí con mi segundo hijo y todo fue mejor. Me asustaba quedarme sola todo el día con mi hijo, la idea de no saber que hacer, que se volviera loco y me volviera loca. Es un ser tan pequeño que necesita todo de tí y uno está tan perdido en la neblina con el tema. Me gusta tratar con mis puntos débiles, es liberador e Interesante; siento que me conecta con otros seres humanos. La perfección no existe, no puedes trabajar lo que no eres, lo mejor es trabajar lo que uno es o lo que quiere ser. Me gusta reír de mis angustias y de esta forma también mes las quito de encima, a mis lectores les pasa lo mismo. Los padres que leyeron mi relato en lugar de sentirse culpables mueren de risa, si bien la historia es llevada a la fantasía, no es nada ajena a la realidad o un deseo que se tenga.

Es simpático el recurso de la pócima mágica. En este momento se venden “productos milagro” para todo

Isol: Sí claro, eso me pareció interesante.

Hoy en México, hay dos artistas sobre la conformación de la familia. Parejas que después de los 35 decidieron ser padres, o jóvenes que tristemente son padres adolescentes

Isol: Sí es algo muy extremo

¿Esta transformación de la familia da para abordar esas historias en la literatura infantil?

Isol: Siempre han habido relatos interesantes y complejos, puedo hablar de los que conozco. Me encanta ver en lo pequeño lo grande, hacer relatos cotidianos, luego ver eso cotidiano de una manera extrañada. No conozco el día a día de una familia de origen humilde, donde la chica quedó embarazada. Puedo a analizar afuera de mi libro, relacionarlo con que no hay un proyecto a futuro o el único proyecto en la vida es tener una familia; no es que la gente de clase media no quieran a los niños, pero tienen otras posibilidades. Puedo relacionarlo con la falta de opciones para ir adelante, ser padres a corta edad tampoco es una buena elección. Sobre ese tema en particular escribirán otros autores, no se me ocurre algo para un libro, quizá porque ahí no tengo una semilla propia. Para escribir necesito tener una inquietud personal, alguna vivencia, esa es mi manera y es algo que tienen mis libros.

Advertisement
Comments

Libros

Guerra Mundial Z, aquí no anda corriendo Brad Pitt sin sentido

Publicado

on

Mil voces contando una misma historia

El libro titulado Guerra Mundial Z esta completamente separado de lo que viste en la película titulada de la misma forma, aquí no hay un héroe buscando una cura o un punto cero para analizar e investigar la causa de los ataques zombis, si ya viste la película y esperas ver a al personaje de Brad Pit peleando por un futuro mejor y haciendo lo mejor para salvar a su familia, te llevaras una triste realidad; no pasa nada de eso.

La historia de la novela “Guerra Mundial Z” que nos presenta Max Brooks, nos narra un mundo recuperándose de un ataque zombi, un mundo donde la humanidad, está recuperando terreno después de sucumbir a los múltiples a taques zombis en todos los países, no sucede nada en vivo o en tiempo real, lo que nos cuentan son historias que un reportero se dio a la tarea de recolectar para informarle al mundo lo que había pasado en su país o en otro lado del mundo mientras ellos luchaban por sobrevivir, la decadencia de la condición humana ante una catástrofe y las formas inhumanas de sobre vivencia a las que se recurre, mismas que sin una desgracia no se tomarían en cuenta porque sería “anti religioso”.

La gente caminaba alejándose de las grandes ciudades, para buscar refugio, y llevaba a personas de la tercera edad o discapacitadas, para que, si encontraban a una manifestación de zombis, los usaran como sebo y los “sanos” pudieran huir con ventaja y permanecer sanos.

Estos zombis se sabían comunicar y podían atacar de forma sincronizada.
Una de las historias, nos cuenta como una señora no esta de acuerdo con las actividades que se le indican, y siempre esta renegando de su jefe inmediato, el reportero le pide una explicación de ¿Por qué no trabaja de forma amigable con su grupo? Y la señora le responde, esa mujer que ahora es la líder de este grupo antes limpiaba mi oficina, yo era la ¡Gerente de esta empresa! Y no es posible que ahora yo siga sus órdenes. Con lo cual nos muestra como la gente que se dedicaba a las labores donde la fuerza física era empleada toda su jornada laboral, nos dice que se convirtió en la que salió adelante por su condición física y por el uso y manejo de ciertas herramientas que los demás que solo van y se sientan frente a una computadora no tienen.

En este libro nos dicen una verdad, “la humanidad casi se extingue” por estas razones; fallas tecnológicas, militares, comportamiento asociales, económicos, políticos, no hay una ley que te proteja de un muerto viviente o un ataque zombi, no estamos preparados para algo así, esa es una triste realidad, muy pocos sobrevivirían a un ataque zombi.

Max Brooks es hijo del director Mel Brooks (Los productores, Young Frankestein) y de la actriz Anne Bancroft (El graduado, un milagro para Helen) y del 2001 al 2003 fue guionista del programa Saturday Night Live.

Un buen libro si quieren enterarse de la decadencia a la que puede caer el ser humano, aunque para varias personas no es tan recomendable, porque tiene muchas historias y no hay un protagonista con quien hacer click, alguien a quien seguir y confiar en él, o extrañarlo al terminar el libro, pero todos los relatos tienen una decadencia deprimente y terminan en actos heroicos por esa gente que narra como vio los hechos o los vivió golpe a golpe, si ya has leído otras novelas así, no tendrás ningún problema al leer esta novela, de otra forma seguro también la odiaras.

Continúa leyendo