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Howard the Duck, el arte de vivir enojado en el Universo Marvel

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Creado por Steve Gerber, Howard es un Pato antropomórfico originario de otra dimensión, que ahora está atrapado en nuestro mundo y hace todo lo posible por sobrevivir a nuestra peculiar vida cotidiana, lo cual no es poca cosa y lo tiene siempre de mal humor. Claro que su tormentosa personalidad en realidad le viene por naturaleza, solo que empeora al tener que lidiar todos los días con la estupidez humana, representada por cuestiones tales como el racismo de especies.

Con más de cuatro décadas a cuestas y luego de protagonizar su propio filme en 1986 -una verdadera curiosidad-, además de hacer un cameo en Guardianes de la Galaxia de 2014, ésta disparatada criatura fue traída de regreso en un cómic escrito por Chip Zdarsky -responsable de ilustrar la genial Sex Criminals-, quien se distingue por usar la ironía como herramienta principal para hilvanar divertidas reflexiones sobre lo absurdo de lo mundano, quien sin traicionar la esencia del concepto original, aquí le hace protagonista de arcos arguméntales –Patochadas, La Caza del Pato, Buenas Noches y Buena suerte– que se convierten en una desfachatada declaración sobre la mediocridad, el conformismo crónico y la grave falta de sentido común que predomina en las grandes ciudades.

El arte es obra de Joe Quinones y Kevin Maguire, que a través de secuencias tipo cartoon con aire a las tiras cómicas dominicales de los periódicos y un diseño que juega con la plástica de las imperfecciones, logran potenciar el humor cínico de estas aventuras detectivescas, en las que nuestro estimado amigo emplumado, experto en el arte marcial conocido como Quak-Fu, tiene que resolver situaciones que van desde el robo perpetrado por la seductora y desconcertante Black Cat, a búsquedas de mascotas perdidas, secuestros y viajes fallidos entre realidades.

Howard the Duck es pues una sátira social ubicada dentro del universo Marvel, no exenta de referencias a la cultura pop de los 80s -fiel reflejo de la actual tendencia del entretenimiento- y que para sorpresa de todos se reserva algunos momentos entrañables. Por si esto fuera poco, además de incluir la participación de varios populares superhéroes -dígase Spiderman, Silver Surfer, She Hulk y la Chica Ardilla-, también cuenta con la aparición de actores como Lea Thompson -protagonista de la ya mencionada película de Howard- y George Clooney.

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The Umbrella Academy llega a Netflix, pero hablemos del cómic

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Cuando el líder de la banda My Chemical Romance anunció que publicaría un cómic de su autoría, muchos pensaron que solo se trataba de un capricho adolescente que ahora pretendía hacer realidad, sin embargo, no podían haber estado más equivocados. Y es que aunque Gerard Way se apunta en la línea de las populares propuestas de superhéroes juveniles, decide apostar más por el drama que por la aventura, para desarrollar un entramado familiar lleno de secretos, y entregar no solo una obra sumamente personal, sino inteligente y con identidad. Cada una de las secuencias en las que se va presentando con cautela las líneas arguméntales, esta impregnada de un tufo de resentimiento, resultado de algo que se da por entendido y que salió realmente mal. Los protagonistas son un malogrado grupo de metahumanos, seleccionados y entrenados desde bebés, por un filántropo benefactor que esconde un peculiar secreto, con el afán de salvar a la tierra de una terrible amenaza. Pero en el transcurso del plan a largo plazo, la tragedia los alcanza, uno de ellos muere y viene la inevitable separación del equipo.

La historia es truculenta, llena de intrigas, secretos, traiciones y culpa, pero lo mejor es que coquetea muy poco con el espectador y prefiere intrigarlo, para engancharlo con personajes que por encima de su naturaleza súper heroica, están marcados por errores propios y ajenos, son seductores, pero melancólicos y burlones, con mentalidades enfermizas -uno al estilo Space Opera, otro con reminiscencias al cine silente, uno más tremendamente histriónico-, y que a pesar que de forma inevitable están en el camino hacia una redención, ésta no asegura consuelo alguno.

En cuanto al apartado visual, perpetrado por Gabriel Ba, es una especie de cartoon enrarecido, con juegos de sombras al estilo de Mike Mignola, que enfatiza la extravagancia del concepto, sin diluir en lo más mínimo lo cruento y retorcido de las situaciones. Publicada originalmente por Dark Horse, The Umbrella Academy es traída a México por Editorial Kamite en formato de miniserie y en tomos recopilatorios, lo cual le hace ideal para aquellos que no quieren engancharse con historias interminables, aunque es un hecho que después de leer las primeras páginas, no resistirán a llegar hasta el final.

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