Cine

FICUNAM 2021 : Entrevista a Bruno Santamaría director de «Cosas que no hacemos»

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Cosas que no hacemos,  es parte de  la sección Ahora México  del Festival Internacional de Cine de la UNAM.  A través de una narración muy íntima  el director Bruno Santamaría muestra la inocencia de los niños y cómo todos tenemos que crecer,  YouRocket tuvo la oportunidad de entrevistarlo.

Jessica Angel : ¿Cómo surgió la idea de realizar ‘Cosas que no hacemos’?

Bruno Santamaría: Bueno todo empezó con un proceso de escritura tratando de aterrizar ideas para una película; empecé a escribir memorias sobre mi infancia -quería hacer una película sobre la infancia- y, de pronto había un común denominador entre todas las historias y era que había represión sexual en la mayoría de ellas. Entonces, surgió la idea de un título antes de una historia «Cosas que no hacemos» y con ese título hice un viaje con una amiga a Sinaloa y recorriendo varios lugares de Sinaloa llegamos a Teacapán y luego de Teacapán terminamos en una zona de manglares del lado de Nayarit en donde un niño me contó, en una lanchita que cada navidad sobrevuela Santa Claus en una isla aventando dulces a los niños desde un paracaídas de colores y vestido de rojo en una especie de trineo volador… 

Bueno, me emocionó mucho esa idea, entonces, quise ver si era cierto lo que me contaba este niño y ofrecimos dar clases de video en la primaria de una pequeña isla que se llama El Roblitoy nos dijeron que sí, ese fue el pretexto para podernos quedarnos  más tiempo o regresar en un segundo viaje  y bueno efectivamente durante la navidad el 25 de diciembre venía volando sobre el cielo un señor vestido de rojo, barba y un paracaídas de colores y aventando dulces a los niños. Eso me fascinó, me encantó estar en ese lugar, ver a Santa Claus y grabarlo. 

Pensé que quizá para contar una historia sobre niños -que era una de las motivaciones originales- era un buen lugar y estando en este espacio pues además, daba la impresión de que casi no había adultos porque están trabajando todo el día son pescadores y pescadoras; los hombres están fuera de casa todo el tiempo (construyen campamentos de pesca lejos de las casas y se van por temporadas largas) y las mujeres están dentro de la casa trabajando también. Entonces, en el pueblo sólo hay niños y niñas corriendo por todos lados y pues eso me atrapó más para quererme quedar ahí. 

Pero, entre todos los niños y niñas había uno que era mayor a  todos los demás -la mayoría tiene entre 6 y 10 años- este se veía mayor (al menos de estatura) y nos empezó a llamar la atención él por esta distinción de estatura y edad; entendimos que era una especie de cuidador, maestro, amigo, hermano mayor de todos estos niños y conforme fue pasando el tiempo (estuvimos tres años) empezamos a compartir ya no solo superficialmente sino, dentro de las casas con la gente porque proyectamos películas también ya hacíamos exhibiciones de lo que se grabó en las clases de video, nos empezamos a vincular con toda la comunidad y a ganar mucha confianza y bueno parte fundamental de la confianza fue conocer a Arturo y entender que una de las razones por las cuales él no había terminado de crecer (por alguna forma de decirlo) o haberse ido del pueblo era que está a guardando un secreto que le impedía terminar su crecimiento y es que se vestía de mujer a escondidas y que no lo podía compartir con nadie más y así es como aparece la historia. 

 

Jessica Angel : ¿Cómo fue el proceso de filmación durante tres años? Porque yo sentí que la película era muy íntima 

Bruno Santamaría: Hice ocho viajes a lo largo de tres años, el primer viaje que fue con esta amiga lo hicimos con $8000 yo no tenía dinero y ella me dijo: te presto $8000, vámonos de viaje y empecemos a hacer algo. Después, con eso que filmamos yo pude aplicar a una beca del FONCA de jóvenes creadores y me la dieron. A partir de ahí nos daban $8500 mensuales para realizar el proyecto y pues con ese dinero junte, me pude comprar una cámara pequeñita, pero, también alcanzó para pagar boletos de avión y para pagarle algo a quién me acompañaba que hacía sonido; entonces, filmamos un año más con eso. 

Después, aplique al desarrollo de IMCINE -a estos fondos que hay de desarrollo- y también nos dieron un fondo de desarrollo y pudimos filmar otro año más,  al final con una historia mucho más consolidada pudimos aplicar a Foprocine y con Foprocine se constituyó mucho más claro el filmar. O sea, normalmente yo iba dos, tres semanas y a partir de que nos dieron Foprocine pudimos ir por tiempos más largos y con más frecuencia. Sin embargo, aunque en el equipo estaba Abril López quien es la productora, ella siempre producía desde Ciudad de México (era más bien toda la logística, la organización, evidentemente todo lo que tiene que ver con las carpetas) pero, en el rodaje siempre éramos dos personas, bueno por eso es lo que sientes,digamos pues en realidad no era un equipo de filmación, sino dos personas compartiendo el tiempo con otras mientras además hacíamos una película.

 

Jessica Angel : Cómo podrías definir tu relación con Arturo ¿cómo lograste tener ese vínculo tan bonito que se nota en todo el documental?

 

Bruno Santamaría: Creo que son varios factores, por un lado está la cuestión del tiempo el haber estado tres años allá compartiendo mucho con los niños y las niñas, y Arturo hacía lo mismo el cuidaba de ellos, organizaba fiesta y de alguna manera mi presencia empezó a ser algo parecido; yo también hacía fiestas de hecho junto a Arturo, las organizábamos  juntos, eso nos empezó a acercar mucho más.

Pero, creo  lo que  hizo  la conexión más profunda fue que a la par yo estaba viviendo un proceso de guardar un secreto con mis padres – de una relación con un novio que tenía- justo empezó el proceso de hacer la peli y yo empecé una relación con un chico, nunca había tenido un novio, nunca le había compartido a mis papás y aunque yo estoy mucho mayor y es una cosa mucho más sencilla me costaba mucho trabajo y eso lo podía compartir  con Arturo; entonces, creo que él me contó de su secreto por la empatía de entender que yo también estaba guardando ese secreto. 

La secuencia climática de la película cuando él habla con sus padres ocurrió porque días antes la mamá me estaba cuestionando a mí -en la familia de Arturo son muy abiertos-, Arturo tiene un hermano mayor que es Armando que es gay y salió del closet antes que él, Arturo salió del closet a los 12 años, entonces la mamá me decía : por qué tu no has hablado con tus padres Bruno, por qué no les puedes contar»  y yo le decía es que me da miedo lastimarlos siento que se van a ofender y ella me decía:  nada los va a lastimar más que saber que les guardaste un secreto, que no les tuviste la confianza de compartirles algo tan importante para ti» y eso lo escucho Arturo, días después Arturo me dijo escuche  que mi mamá te dijo que lo peor es guardar un secreto, quiero dejar de callarles a mis padres que yo me siento o que quiero vestirme como mujer. 

Entonces, de alguna manera siento que la empatía y los procesos que estábamos viviendo de callarle algo a nuestros padres nos acercó todavía mucho más y  dio pie a que él me quisiera compartir a mí y en consecuencia a la cámara (que implica mucho más personas),  su secreto en ese momento tan importante y transformador en su vida. 

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