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Entrevista: Natalia Traven, la actriz mexicana sobre Cry Macho y su participación en lo nuevo de Clint Eastwood

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Entrevista: Natalia Traven, la actriz mexicana sobre Cry Macho y su participación en lo nuevo de Clint Eastwood

Cry_Macho-324324840-largeClint Eastwood está de vuelta en el western. Desde su premiada Unforgiven en 1992, el veterano actor y director de 91 años de edad no se había acercado al género, por lo menos no de manera formal. Ahora con su nueva película, Cry Macho, la cual estrena el 16 de septiembre en salas nacionales para después llegar a HBO Max, regresa a uno de sus terrenos más característicos, aunque de forma algo diferente.

Cry Macho está basada en la novela homónima de N. Richard Nash, cuya primera intención de llevarla al cine sucedió hace más de tres décadas, pero, según el propio Eastwood, no estaba listo para adaptarla, hasta ahora. La cinta, ambientada durante los años setenta,  va sobre una ex estrella de rodeo (Eastwood en el papel protagónico) quien tras perder a su familia en un accidente se encuentra sumergido en el alcoholismo, su antiguo jefe y principal apoyo para superar aquellas dificultades le encarga que viaje a México para secuestrar a su hijo y llevarlo de vuelta a Estados Unidos. En el camino de regreso, nuestros protagonistas se quedan varados en un pequeño pueblo rural mexicano donde conocen a Marta, Natalia Traven, con quien fraternizan y eventualmente comprenden que, pese a todo, se puede comenzar de nuevo.

Como parte del estreno, platicamos con Natalia sobre la película y su experiencia de trabajar con uno de los personajes más importantes del cine. Nos contó sobre filmar en plena pandemia y su papel, el cual, es una especie de interés amoroso para el personaje de Eastwood.

 

¿Cómo fue el acercamiento para participar en Cry Macho?

Mi representante me mandó audiciones, ahorita en resguardo hacemos mucho tape aquí en casa, nos grabamos, mandamos la audición, entonces ya es todo bastante digital. Dentro  de estas estaba esta película, pero ya sabes, todo lo tienen súper encriptado y no te dicen mucho. Entonces hice a Marta y se la mandé a mi representante y como a la semana me dice “Natalia, me dicen de la Warner si tienes tiempo tales fechas” y yo en el shock de ir a Albuquerque en pandemia, estaba paniqueada, no salía de mi casa. Entonces le dije que no podía primero, además viajar me parecía inverosímil en estas circunstancias. Pero finalmente me dijo “reacciona, ¿en serio no quieres?, porque esta semana le van a mandar tu audición a Clint Eastwood”, entonces de verdad, dije “con que lo vea es más que suficiente”. Y a las dos semanas que yo sabía que iba a ver la audición, mandan un correo diciendo que Clint Eastwood va por Natalia. En estricto sentido para lo que hacemos los actores fue como una de las audiciones más simples de nomás una vez, no hay callback. Se vuelve inverosímil.

 

Cry Macho de alguna manera es el regreso de Eastwood al western después de varios años, además está basada en una novela que llegó a él hace más de 3 décadas, ¿Cuál fue tu primera impresión al leer el guion y conocer que ibas a participar en un proyecto así?

¿Sabes que no te dan el guion? Así son, lo que pasa es que te dan tus escenas y es hasta que llegas que te dan más y más. A veces sí te lo mandan digital. Él me contó directo que esta historia le había llegado hace muchísimos años, y que de pronto también le llegó a (Arnold) Schwarzenegger que es muy su amigo, pero él sentía que no estaba en edad. Me dijo «no creía que estaba en edad pero creo que ahora es el momento». Yo no quise leer mucho, me gusta centrarme mucho en mi personaje, sabía la historia general, sabía de que estaba basada en la novela de (N. Richard) Nash. Pero no me gusta rebuscarle, porque sino creo que los actores nos llenamos de información innecesaria, en realidad. Piensas “es la idea de que la historia tiene que ir por acá o por allá», y entonces después te desvías del personaje por la historia de la historia que creaste en tu cabeza. 

 

Tengo entendido que tu personaje era el de una mujer mayor a los 60 años, ¿Cuáles piensas, o si Eastwood te lo comentó, las razones por las que te seleccionó a ti?

Fíjate que fue muy raro porque de pronto me mandan audiciones de personajes de 50 años, me dicen “pero no pareces de 50”, entonces me mandan de 40 pero no tengo cuarenta, estoy como ahí en medio. Pero la realidad es que le guion dice que es de 60 a 70, yo creo que desde ahí vino el tema de “cómo me voy a quedar si dice que es de 60” y es para como hacer una especie de pareja de Clint Eastwood. Finalmente creo que lo abordaron muy padre, no me caracterizaron ni me pusieron canas ni nada. Creo yo que agarre la onda de que estaba con él y trabajé ciertas cuestiones muy leves pero tampoco fue como algo que me pidieran, me dejaron a mi. Lo que ayudó mucho es que traigo unos peinadazos de los setenta, entonces con un crepe me ponían millones de tubos en las mañanas y se hacía una cosa espectacular, creo que eso ayuda, no estoy tan lejana a la edad pero ayudaron los tubos.

 

Tu personaje, Marta, es una especie de interés amoroso para el protagonista, él siempre se ha caracterizado por su papel de tipo rudo, pero aquí sobresale un lado paternal y protector. Tu personaje, por el contrario, muestra esa fortaleza y apoyo que el protagonista necesita, ¿Cómo fue tu acercamiento o tu enfoque hacia el personaje?

Seguramente viste Los puentes de Madison (The Bridges of Madison Country, 1995), tengo mucho esa referencia sobre todo por la escena de bailar. Para mi Los Puentes de Madison fue una de las que más he visto de su filmografía porque soy una romántica de lo peor. Y yo decía, “caray, estoy en ese lugar”, pero también tiene Million Dollar Baby donde también es muy contenedor. Sobre mujeres fuertes y, si bien, mi personaje no es una mujer súper aguerrida, es una mujer que para la época, estamos hablando de los 70, es autosuficiente, una viuda que tiene estas cuestiones de la vida misma y que además mantiene cuatro nietas. Entonces, va más allá hacer un gran análisis, además eso a él no le gusta… [Video]

 

En cierta escena de Cry Macho recuerdo a Clint decirle a Rafo, el personaje de Edurado Minnet, que esta cosa, este término de “macho” está sobrevalorado, que se trata de alguien queriendo enmascarar sus propios defectos, me pareció un comentario hasta auto reflexivo considerando varios de sus papeles en westerns, ¿Cuál es tu reflexión sobre esto?

A mi me gusta llevarlo a terrenos más amplios. Yo creo que hay un punto que platicaba con él y es que en la vida te vas a identificando con ciertas cosas y la onda, como lo dice el eslogan es de la película (Una historia de estar perdido y encontrarse) de lo que se va perdiendo en la vida y en algún punto te reencuentras con ello. Yo creo que el trayecto de la vida es de perderte o perder cuestiones de las que sientes que estás súper apegado. Pensaba ahorita, como te decía, que mi generación, la de los ochenta, fue la primera que fue feminista aplicada, mi mamá viene del flower power, pero yo ya era de primero la profesión y no hay que hacer galletas y nada de eso. Pero llega un punto en el que dices “también me gusta hacer galletas”. Entonces ese es el perderte y reencontrarte. Y entender que no se pelea esa idea de mujer fuerte con este tipo de mujer. 

 

Tengo entendido que se filmó durante la pandemia, en lo personal, ¿cuáles fueron las dificultades de esto y si cambió de alguna manera el resultado de la película?

Yo creo que no. La diferencia es que estás todo el tiempo con el hisopo puesto casi en la nariz, todas las mañanas. Te despiertas y pasas por el hisopo y ya después puedes entrar al set. Y hay alguien que está checando de distanciamiento, en lugar de que esté todo el crew dentro del set te dicen “si entra producción salen los actores” y así. Los maquillistas y peinados están todo el tiempo con careta peinándote. Estás ahí en este mundo alterno. Porque hombres y mujeres es muy distinto, a mi me maquillaban y luego ¿qué haces? no te puedes quedar con el cubrebocas marcado en la cara. Entonces te dan una especie de cubre mucho más suave, para que no entres a cámara y lo traigas marcado. Y otra cosa, cuando cambias de locación piensas «que padre, voy a conocer la ciudad«, la verdad es que yo de Albuquerque conozco el hotel y la locación. Estábamos encerradísimos, me llevaban el súper. Una vez se me ocurrió ir a la farmacia y no sabes, me llamaron de la producción así como “a ver Natalia, siéntate, ¿a dónde vas?”. 

 

Probablemente te pregunten esto mucho, pero quisiera saber cómo fue tu experiencia considerando que tienes un extenso currículum en estudios actorales e incluso tú misma eres docente, ¿hubo algún aprendizaje de trabajar junto y para Eastwood? Porque fue tu director pero también tu compañero de escena.

Fíjate que sí. Soy actriz de métodos, especialmente de Método de Strasberg que en México lo tienen así de “Ay, no”. Pero soy docente desde hace 27 años y yo soy de esta idea de que constantemente estamos aprendiendo, tanto de lo que sí y de lo que no. Y creo que lo que más me llevó de aquí, obviamente, está hermanado con el sentido profesional, pero es el sentido humano, me parece más importante, porque muy pocas producciones que lo hacen de esta manera amorosa, relajada, contenedora y jugando dentro del parámetro de la disciplina… [Video]

 

Muchos de sus actores han dicho que Eastwood tiene esta forma de dirigir suave pero contundente, habla tranquilo pero firme, no sé si pudieras platicarnos un poco más sobre esto.

Hay cosas muy puntuales que sí quiere. No sé, me viene a la cuenta ahorita una vez que en una de las escenas me tengo que asomar a la ventana para bajar unas cortinas y entonces me dice «ok, sí, pero cuando te asomes por la ventana quiero esto en tu mirada«. Así de puntual y de específico, es muy concreto. Y eso a mi me sirve mucho, o sea, sí juegas y sí co creas el personaje pero quiere esto. [Video]

 

¿Viste Cry Macho por primera vez ayer o ya la habías visto antes?

La vi por primera vez ayer con esta onda de decir «híjole sé todo lo que hicimos, recuerdo las escenas y los momentos, las veces que bailé con él«, porque es eso, no importa lo que se vea en pantalla, si bien todas las veces que baile con él yo estaba así de “oh sí”, como actriz haces y haces y haces, pero no sabes qué queda en el cuarto de edición. Ellos son los que terminan de delimitar al personaje. Tenía esta gran curiosidad y de verdad me encantó lo que co creé con él, porque es una co creación finalmente. [Video]

 

¿Qué sigue para ti, tienes algún proyecto en puerta ya sea en cine o teatro?

Lo que sigue es desbloquear el siguiente nivel, que en realidad no sé qué sea. Ahorita como todo se paró por la pandemia, se quedó en standby, proyectos que ya estaban e iban a arrancar se detuvieron sobre todo aquí en México. Entonces ahorita estoy gozando de que ya vi por fin a Marta en Cry Macho. Estoy haciendo otra vez la maquila de audiciones para que venga algo muy padre. Y desbloquear el siguiente nivel me refiero a que sea algo en verdad muy enriquecedor. Porque ya desbloquear el siguiente, pues sería trabajar con mi novio Al Pacino o Robert De Niro, una cosa así (risas).

 

 

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