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Entrevistas Cine

El alma de los sonideros, desde la perspectiva de Joyce González y Yuli Rodríguez

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Los sonideros, son parte importante de la cultura y de la identidad de los diferentes barrios que conforman a la Ciudad de México.

En el pasado Guanajuato Internacional Film Festival (GIFF), tuvimos la oportunidad de platicar con el alma detrás del documental:  “Yo no soy guapo”,  el cual se desarrolla en las calles de Tepito.

Directora: Joyce García

¿Desde tú perspectiva cuál es la diferencia entre hacer documental y ficción?

Pues creo que tiene mucho que ver con la empatía, creo que todo se basa en la empatía que tienes hacia la gente como el interés real que puedas tener hacia abrir tu mente,abrir tus ideas, abrir tu corazón, como hacía otro ser humano.
Creo que para mí eso es como lo más bonito que me ha dado el documental, justamente que es algo que salga de mí, me gusta no tener el control sobre las situaciones. Me gusta que no sea yo hablando conmigo misma pues no ; yo nunca he hecho ficción eso también tiene que ser otro proceso mental, pero siento que a veces es como muy lo que yo quiero decir no la ficción, que también está “chingón”.
Pero para mí conocer a otras personas y conocer otros mundos, y que me saquen de mis prejuicios o de mis preconceptos, para mí eso es como lo más lindo del documental, lo que más disfruto, lo que va pasando en la vida real, cosas que descubres, que no esperas, otras las puedes reafirmar. Pero sobretodo hacer lazos con la gente que se queden en tu vida y que sigan siendo como parte de ti, que te construyan junto con otras personas en comunidad creo que eso para mí es como lo más “chido” .

¿Cómo escoges a tus personajes?

Pues justo a estos personajes a ellos, fueron como con los que mejor me llevé, con los que hice más eco, con los que reí más. Como los que me permitieron estar más tiempo, con los que hubo más energía, más conexión. Entonces creo que eso se siente en la película, este hubo otros personajes que seguimos bastante pero creo que nunca hubo click, hubo otros personajes que queríamos que fueran parte pero no les interesó y que no, no sé no les prendió el tema o no les prendió que una extraña fuera a grabarlos, entonces pues creo que con ellos encontré pues eco una forma de trabajo que nos gustaba a ambos y en la que ambos aprendíamos y en la que ambos proponíamos no, porque también muchas de las secuencias, muchas de las situaciones se dieron porque ellos lo propusieron y eso me gustó muchísimo pues que ellos son parte integral del proyecto, no son simplemente como que no los fui yo a molestar, sino que también ellos me proponían y generaban cosas, invitaban a personas.
Me llevaban con gente, entonces justamente esa pasión que ellos tienen hacia ese tema, pues me la contagiaron a mí y nos hicimos amigos y también eso creo que es súper importante.

¿Cómo fue tú proceso a la hora de dirigir el documental?, Tú experiencia

Para empezar este yo al principio dudaba mucho, quería tener un fotógrafo, quería tener como gente que tuviera todo el conocimiento técnico, porque ciertamente yo apenas estoy aprendiendo y era muy extraño, yo me sentía muy rara dándole la cámara a alguien más, porque no me hablaban a mí y eso cambio todo, o sea eso cambia toda la perspectiva de la película cuando alguien más tiene la cámara a cuando la traes tú, al menos en mi caso porque yo soy presente, o sea yo no trato de ¡Ay no me hablen!, ¡No me vean!, ¡Hagan de cuenta que yo no estoy aquí!, ¡No! Yo con ellos, yo interactuó , “cotorreo”, les respondo pues, no me interesa esa parte de ¡Ay yo soy una mosca en la pared y voy a dejar la cámara ahí 20 horas! Y me voy a anular, ¡No! O sea a mí me gusta ser parte de las dinámicas que están pasando porque creo que la cámara genera cosas, no es como que no exista, la cámara ciertamente genera reacciones en la gente, es normal no (risas) entonces justo ese proceso lo fui descubriendo, conforme fuimos grabando, hubo varios rodajes que otro chico Leonardo grababa y yo iba haciendo sonido y era raro o sea al final como que yo me desesperaba un montón y yo quería estar ahí detrás de la cámara y yo dije ya no más, más bien yo voy a ser la que este detrás de la cámara y mucho mejor no, como que cambio toda la perspectiva.

¿Cómo te sentiste grabando con ellos?
Por ejemplo mucha gente me pregunta si no tenía miedo de ir a los lugares, porque sí son pues “barrios pesados” y muchos de los rodajes eran en la madrugada, en la noche o de estar ahí velando toda la noche, pero el proceso fue muy rico porque pues siempre iba con alguien conocido obviamente alguien que fuera del barrio o que conociera gente del barrio, nunca me aventé así pues tan a la “brava” ¡Ah yo voy sola! Pues también hay que ser precavido, hay que ser inteligente y eso funcionó muy bien, también la parte de ir con poco crew, realmente éramos dos personas grabando: Sonido y cámara, eso también fue una buena decisión, en tanto que la gente se abre más, como que también te ve ahí “guerrereando” y sabe que lo estás haciendo como estudiante y que tienes ganas de hacerlo, sabes y que te ven una y otra vez un montón de tiempo, pues entonces van captando que te interesa más allá de ser un reportaje y que estás ahí desvelándote con todos, y que estás ahí en medio de la bola y del caos, es muy caótico, fue muy caótico el rodaje, porque es el caos del sonido tanto las situaciones atmosféricas ambientales, como las cuestiones técnicas del sonido, como en la cantidad de gente que se aglomera en esos bailes, o sea si fue un reto, un gran reto, porque además cuando lo rodamos no teníamos nada de dinero, realmente el dinero nos llegó en la postproducción.
Entonces fue así de vamos agarramos tres transportes para llegar al Estado de México y luego no sabemos cómo regresar (risas) y nos tenemos que esperar toda la noche para irnos y si nos pusimos en situaciones riesgosas, pero creo que justamente las ganas de hacerlo y el corazón que le pones al hacerlo, como vibras eso hacia la gente y nunca hubo ningún problema, nunca nos pasó nada, nunca nadie nos hizo nada, al contrario a la gente le encantaba que estuviéramos ahí, quería hablar, quería figurar, quería aparecer, quería llevarme a conocer a otras personas, fue muy bonito, trabajar con esta gente porque ciertamente creo que no es una cultura tan representada, entonces pues también a ellos les gusta que se esté hablando de su riqueza.

Entonces, ¿Para ti cuál es la verdadera cara de Tepito?
Porque muchas veces nos quedamos con lo superficial

Pues para mí Tepito es…
Sí es muy cliché eso de el “barrio bravo” de Tepito, pero la gente de verdad que es fiera, es difícil porque no son gente que se abra fácilmente, es difícil porque desconfían, es difícil porque no eres de ahí y también eso para ellos, porque justo los han representado de esa manera. Entonces obviamente tiene todo su derecho a desconfiar de la gente, sabes a ser ariscos y si fue fue difícil pero cuando tienes la mejor intención y les hablas claramente de lo que quieres hacer y de lo que estás buscando y porque lo estás haciendo creo que pues ellos también lo entienden y lo valoran, entonces este pues la verdadera cara de Tepito me hace falta mucho por conocer para decirte realmente, pero yo lo que encontré fue un “chingo” de riqueza, un “chingo” de conocimiento y un “chingo” de resistencia de todo: económicamente, geográficamente a nivel de territorio, en cultura, o sea tienen muchísimos proyectos que no se hablan, que también ellos han tratado de hablarlo hacia afuera, que son mucho más públicos.
Pues no sé cuál sea la verdadera cara de Tepito, pero creo que no es esa que nos pongan los medios hay muchísima riqueza por todos lados.

¿Cómo crees que influye la cultura sonidera en la Ciudad de México y en el resto del país?

Pues creo que los sonideros son unos expertos musicales, rescatan una identidad musical, una riqueza musical increíble, impresionante, creo que son unos gestores culturales impresionantes también, porque todos sus eventos los hacen ellos solitos…
¡Eh! Creo que recuperan el espacio público, lo habitan y lo transforman, que eso es algo super importante en nuestros tiempos de despojo. Creo que también son casi que un culto (risas), tiene una cantidad de gente tan unida que son una familia gigante, tiene una identidad fuerte, arraigada, tienen una historia también, son parte súper importante de las celebraciones de los barrios de los pueblos y las fiestas patronales, o sea los sonideros son un bastión de la cultura muy “cabrón”.
Se deriva en muchas ramas que son: El espacio público, la música, la forma de bailar, la estética, la economía, mueven un montón de brazos de la economía local que a todo mundo le beneficia. Pues creo que son uno de los movimientos más importantes que hay en México culturales y musicales, que no se habla de ello pero son millones de personas no sólo en el DF. Hay en Guanajuato, Guadalajara, San Luis Potosí, Puebla, Morelos, Hidalgo, Estados Unidos, hay muchísimos…
A nivel nacional los sonideros son unos bastiones de la identidad musical de la música tropical y de la identidad cultural mexicana.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere hacer cine independiente?

Que sean testarudos (risas), que le trabajen un montón, que sean testarudos pero que también sean metódicos, porque ciertamente si hay mucha pasión pero no hay rigor para conseguir lo que quieres es mucho más difícil, que se hagan de aliados, que enamoren a la gente de su proyecto, que le pongan pasión, porque si uno no está seguro no puede transmitir eso también, entonces si uno da el ejemplo de trabajarle un montón y de estar ahí contra viento y marea.

Productora: Yuli Rodríguez

¿Cómo fue el proceso de producción?

Joyce empezó el rodaje en la “maestría de cine documental”, somos compañeras de la misma generación, entonces a mí me tocó ver cómo Joyce fue desarrollado el proyecto, hasta que ella solita digamos con el proyecto en la mano fue a IMCINE y le dieron su apoyó, para desarrollo el cual creo yo le dio un impulso bastante importante sobre todo en la parte de poder arrancar el rodaje.
Fui parte un poco del proceso del rodaje, del desarrollo del documental, pero yo me integre como productora realmente en la parte de postproducción cuando ya prácticamente había terminado el rodaje y pues ahí ya fuimos buscando apoyos para finalizar el proyecto.
Logramos obtener el apoyo de FONCA primero y después logramos también tener el apoyo de Procine DF y pues con eso logramos llevar el proyecto a una casa de postproducción, para que se pudiera finalizar y pues tener la película finalizada para salas de cine.
Una de las partes más importantes que teníamos prevista, pues es la parte de que aparece mucha música en el documental y pues sabíamos que necesitábamos una parte de asesoría legal importante, o sea incluso si compramos los derechos de una canción y pues eso más o menos ha Sido mucho la parte de difusión, pues de tratar de estarlo viviendo.

¿Tú cómo viviste el rodaje?
Pues a mí me tocó vivirlo poco, pero me tocó ir justamente al rodaje de la última fiesta de “La Merced”, para mí también realmente medio conocía lo que eran los sonideros pero yo entre al rodaje no como productora sino como apoyo del crew eventual, como sonidista.
Me tocó mucho también conocer y quitarme ese estigma de lo que era el sonidero, de lo que era el barrio, a mí me daba miedo ir así de: ” Joyce como nos vamos a ir a meter con equipo ahí a La Merced” o sea ver todo lleno de policías porque fue justamente lo que sale en el documental de está movilización policiaca también en la última fiesta realmente que se ha hecho de La Merced, pero fue también como entender que significa para la gente del barrio de qué le pararan la fiesta, que después de más de medio siglo de hacer ininterrumpidamente esa celebración del mercado de la virgen de La Merced que es algo tan culturalmente importante para la gente que habita en esa zona pues si fue como un shock, darme cuenta que íbamos mucho más allá, vivir este momento en que la película se iba a ir más allá de ver al sonidero como algo de identidad cultural, sino como algo político, de pertenencia, de resistencia, a mí me todo vivir eso en los rodajes.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere hacer cine en México?

La verdad es que creo que se necesita muchas paciencia, mucho valor, ser muy necios, mucha tenacidad, porque todas las condiciones están en tu contra entonces, tienes que irte forjado los caminos.
Eso que dijo Joyce es muy importante tienes que irte haciendo de aliados, aliados a los que les guste tu proyecto, ¡Eh! Yo me termine convirtiendo en una aliada también del documental, porque a mí me encantó el proyecto y pues también lo hice mío y creo que necesitas transmitir esa pasión y sobre todo ese compromiso que tienes con el proyecto, tienes que ser muy disciplinado porque si no se te va el tiempo, se te van los años y nunca acabas…
Pero creo que es eso mucha disciplina, pasión y mucha tenacidad.

¡No dejen de ver este maravilloso documental!

https://www.youtube.com/watch?v=w67VWCq0h8c

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Entrevistas Cine

Entrevista con Paola Villanueva directora de “Mientras se espera”

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Paola Villanueva Bidault, tiene una maestría en Cine documental por parte de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha desarrollado una carrera como productora en línea para clientes como Sprout Pictures, Vital Voices, Cineflix y The Lance Armstrong Foundation, entre otros. Actualmente presenta su ópera prima documental Mientras se espera, el cual se ha presentado en el Festival Internacional de Cine De Guadalajara, Panorámica Muestra de Cine Independiente y MICGénero.

¿De dónde nace la idea de hacer mientras se espera?

Pues a mí me interesaba hablar de la memoria, porque vi un documental que se llama: Vals con Bashir y te hablaba de un grupo, no sé cómo se diga un pelotón, una cuadrilla, un grupo de gente de la armada Israelí que tu tienes que hacer servicio militar, que los enviaron a la guerra a la invasión que hicieron en Líbano en 2006, que fue muy traumático, porque su chamba sin saberlo era llevar a todos los palestinos que estaba viviendo en Líbano a lo que ellos creían que era un campamentos de refugiados en realidad era como un campo de concentración en donde los mataron, pero a ellos les dijeron otra cosa no. Entonces lo borraron de su mentes y a partir de ahí el director empieza a caer en cuenta que no se acuerda de nada de lo que hizo en la guerra y empieza a reconstruir esos momentos, entonces habla todo el tiempo con uno de sus amigos del grupo que estuvo con él en la guerra que se volvió psicólogo, hablan del funcionamiento de la memoria, de la memoria que te protege y entonces bloquea ciertas cosas por qué no estás suficientemente fuerte para entrar a esos lugares, o cambia y altera o cuenta las cosas no, los recuerdos desde dónde estás ahora.

Entonces yo puedo narrar mi infancia el día de hoy, un episodio de mi infancia y en realidad lo que estoy narrando es la infancia a través de lo que soy ahora y de todo lo que he procesado, o adquirido o cambiado durante mi vida, entonces eso me fascinó y a partir de ahí empecé a buscar gente que empezará a olvida, porque yo tenía la teoría de que lo último que olvidas es lo que realmente te define, eso que te aferras es lo que realmente es tu esencia y no quería específicamente personas mayores, entonces busque personas  con alzheimer ,como en alguna casa hogar de solo gente con alzheimer de todas las edades y no encontré entonces bueno la siguiente población que iba a empezar a olvidar eran los ancianos y tuve mucha suerte  porque la verdad es que Linda es muy divertida y eran puras mujeres entonces le dio otro giro a la idea primordial que era justo esto de la memoria.

¿Cómo fue el proceso de realización?, (La experiencia en el rodaje).

Empecé yendo sola al asilo, me puse un día a la semana de ir toda la tarde y de platicar con ellas, porque me incomoda mucho esta sensación de sentir que soy la intrusa y que además les quiero sacar algo, a fuerzas sus historia, me pone muy nerviosa. Entonces empece a ir para hacerme amiga de ellas y para entender que estaba pasando, porque además no tenía una historia, o sea yo tenía como una teoría, una hipótesis y al muy estilo tesis, decidí ir a ver si se cumplía o no se cumplía.
Entonces en estas pláticas y en esta cotidianidad que logramos establecer, empecé a conocer ya las historias de cada una y empecé a descubrir que había cosas; que yo sí quería contar independientemente de si cumplían la teoría que yo traía del recuerdo al que te aferras, y entonces, después de seis meses de ir yo, todos los jueves iba, sola con mi cámara, de pronto a hacerles fotos, de pronto a hacerles entrevistas chiquitas pero ´´talking heads ´´ hablando acá maravilloso, ya lleve a mi fotógrafo y con él básicamente teníamos un acuerdo de que él tenía libertad de hacer lo que quisiera, siempre y cuando fueran planos abiertos y largos que dejará que la cámara corriera, mi cámara es una de estas DSLR que hacen foto y video, entonces cada 20 minutos corta el clip, entonces le decía deja planos si es necesario de 20 minutos porque ahí es donde pasan las cosa, o sea íbamos realmente como investigadores a grabar para luego ver y entender que estaba pasando y a través de esos planos largo, nos dimos cuenta de todas las peculiaridades chiquititas que pasaban y que eran muy chistosas no, desde:
Tenemos planos de una paloma que se estampó en un vidrio, hizo un estruendo y todo mundo volteo y dijeron: ¡Ay pobre!
, y ya!, volvieron a la nada y no la pelearon, la paloma estaba turulata, no podía ni pararse, no sabía ni por donde y a nosotros nos parecía mágico, porque son cosas que sólo puedes como encontrar esos momentitos, en un ambiente en el que el tiempo está detenido y esas características creaban momentos muy chistosos.

Y fue en diciembre, el 24 de diciembre de 2013 que ya decidimos, que iba a ser el primer rodaje en forma, porque ya me quedaba claro que había una señora Lola que quedo siendo como la principal, que le hablaba a su mamá, todos los días al mismo número de teléfono. El 24 de diciembre lo que sucedió es que creíamos que iba a pasar algo obviamente familiar y si, Lola dijo ´´Le tengo que hablar a mi mamá estoy con pendiente´´ y entonces a partir de ahí arrancamos el rodaje como tal.

Y a partir de ahí empecé escribir como fragmentos, escribí escaletas enteras pero nunca se cumplían, no sabía cómo escribir algo que yo no sabía si iba pasar o no iba a pasar, entonces más bien escribía las historias.

¿Cómo elegiste a tus personajes?

Yo no se, si hay una técnica, la verdad es que soy muy novata como pa´ saber esas cosas (risas). Yo lo hice con base en lo que iba viviendo con ellas y quien me resultaba emocionalmente muy interesante, lo único que tuve claro siempre en el proceso de rodaje es que yo quería que la gente sintiera, quería emocionar a la gente, de una u otra forma, no tenía que ser emoción de lágrimas risas y aplausos, pero podría ser emoción estoy enojado, o podía ser emoción de estoy muy triste o de esto me molesta y no lo quiero ver. O sea quería que la gente sintiera y lo que iba pasando conmigo era justo que iba empezando a sentir más con ciertos personajes.
Y entonces bueno a Lola, desde el principio la escogí porque me identifiqué muchísimo, porque yo también tengo dos grandes amores y sé que en el momento que yo este muriendo esos recuerdos de mis dos grandes amores o los dos grandes amores en vida (ojalá), van a ser los que me lleven a seguir, entonces yo soy muy cursi y Lola está enamoradísima, me sonaba muy cursi resoné y la escogí, además era una mujer que era muy lúcida, que es muy… (Espero que todavía esté viva la verdad no lo sé) en ese momento era muy lúcida, muy congruente, hilaba muy bien las ideas y tenía unas reflexiones muy bonitas de la muerte de manera muy divertida, entonces me funcionaba muy bien para darle ligereza a un tema que de otra manera iba a ser muy difícil venderlo, para que la gente lo viera.

A Luciana y Carmelita, las escogí porque me gustaba mucho como Luciana decía que era cantante y que cantó varios lados. En el asilo aunque nadie sabía si realmente era verdad o mentira, todo mundo decía ´´guau Luciana fue cantante de opera, uy ganó un montón de premios´´ y le creían, entonces Luciana despertaba esta complicidad de mujeres que ya saben que al final no importa si estás diciendo la verdad o la mentira, que en realidad lo que cuenta más allá de ser verdad o ser mentira es la historia que tu quieres que la gente recuerde de ti al final.
Me parecía un gran acto de bondad y de amor entre las compañeras, que hace poco no se conocían, decir ´´uy si Luciana, la cantante´´. Y a través de Luciana que además es ciega y estaba en silla de ruedas, pues no había cómo mucha acción pero conocimos a Carmelita y nos fascinó esa relación, literal nos fascinó que Carmelita era una mujer que le completaba las canciones a Luciana, que le lavaba los dientes que son muy importantes, que le hacia todo a Luciana… También cantaba pero Carmelita cantaba para olvidar que había estado muchísimo tiempo abandonada en el psiquiátrico estatal y Luciana cantaba para recordar, entonces eran como el blanco y negro, y se complementaban, y la una sin la otra no eran nada. Porque Carmelita sin Luciana no se podía entretener, distraer y sentir que era útil para alguien más y que era querida por alguien más, y Luciana era incapaz de recordar una canción y entonces no era nadie si no estaba Carmelita, me parece una relación muy bonita de necesidad, pero también de complicidad y de cariño, entonces las elegí por cariño a ellas y porque la historia me resultaba emocionalmente potente para mi y espere siempre que para el público también.

¿Cuál fue tu principal reto cómo directora?

Todo, fue mi primer película y la primera vez que dirijo, he producido mucho tiempo pero nunca había dirigido y creo que trabajar con la realidad como tal, pues implica que no puedes controlar nada, que en realidad te tienes que ir adaptando a la realidad y tienes que ir modificando cosas con base en la realidad y yo produzco, y producir es controlarlo todo o creer que uno lo controla todo, es una relación bastante omnipotente , crees un poco que eres Dios y que puedes controlar las cosas y la gente te paga por esas neurosis.
Entonces es de entrada tener la humildad para decir bueno se murió, pues se murió ni modo cambia el proyecto, dale la vuelta no lo abandones, o no te quiso contar eso… o se enojó pues enojo, pide disculpas está bien. Esa parte para mí fue muy chistosa, muy interesante además me hizo cambiar a nivel personal también y la otra fue pues todo lo técnico darme cuenta que no sabía filmar porque en realidad estaba filmando todo desde el principio en planos de 20 minutos, en un mismo plano fijo, luego no pegaba nada. No fue un reto que me doliera fue simplemente ir aprendiendo que había que tener diferentes planos, que había que cambiar, que se podía en un documental, también pedir que volvieran a ir a la puerta de entrada a ver al marido, o sea que hicieran cosas que realmente hacen en la realidad, pero que realmente a lo mejor este día no las pudiste grabar porque se te fueron, entonces volver a pedir esas acciones que son naturales e intentarlas convencer, eso fue mucho aprendizaje de cómo se filma.

Hablabas de cambios, entonces: ¿Quién es Paola antes y después de mientras espera?

Pues antes del docu era… La verdad siempre había un elemento de querer ganar premios, de querer estar en festivales, de la parafernalia que hay del cine, vaya si es el ego, si definitivamente creo que todos tenemos ahí el ego metido en el cine, pero para mí era muy importante tener esa credibilidad de llegue, de tuve tal festival, de puse tal sellito en mi docu, de gane tal premio, de aquí pal´ real todo será fácil y creo que te das cuenta que no, que uno no hace un docu por los premios, porque si lo haces así nunca llegas a ningún lado esa es la verdad, que realmente lo que te siguen moviendo durante cuatro o cinco años que tardas en hacer un docu, es que crees en lo que estás contando, o sea que para mi creo que el cine que me importa, es el cine en el que yo creo, las historias que creo que son necesarias , que a mi me mueven , que pueden volverse un punto de encuentro con otras personas que también están preocupadas por el tema y también ver que producir lo que estaba produciendo, que eran principalmente comerciales, alguno que otro videoclip y esas cosas, implicaba ser muy rígida y ya no podía ser rígida.

O sea el docu si me hizo flexibilizar muchas cosas y de pronto no hay marcha atrás, o sea si podría volver a producir, lo que pasa es que ya produzco sabiendo que nada es tan importante y creo que eso me lo enseñaron las señoras del documental, que a final de cuentas cuando tengas 95 años y no puedas controlar ni los esfínteres te vas a dar cuente que hiciste un rollo gigantesco, de una vida que en realidad era mucho más sencilla y que se te fue la oportunidad de disfrutar un montón de cosas, porque tú estabas necia en que la peli tenía que ser de cierta forma y salir en tal festival y luego sonará a pasa porque nada depende de ti al cien por ciento, entonces me relaje en ese sentido y me deje de angustiar en muchas cosas y confirme que si quiero hacer documental, que si haces un proyecto que toca a la gente, va a seguir, va a tener un curso, el que sea, que no siempre el curso que sigue la película, es el que tú tienes planeado y que si está padrísimo llegar a los grandes festivales y tener esa credibilidad, pero que no seas un proyecto por eso es un proyecto porque quieres encontrar gente con la que hablar de lo que ti te pasa.

¿Por qué el público debe de ver el documental?

No sé si deba de verlo, es difícil porque yo no creo que nadie deba de ver nada, creo que mi ambición es que quieran verlo, porque quieran pasar un rato agradable pensando y sintiendo. Creo que me gusta pensar, que el documental es ligero como de acción, o sea que no es un documental en el que te sientas, deprimido, en el que veas que la vida está fatal o que no tienes esperanza, o que todo es tu culpa y el mundo se está acabando por el plástico que consumes cada día, que es muy trágico y que luego cuesta trabajo que la gente besos proyectos porque ya vives en este mundo y ya sabes que está muy mal, entonces como que ir al a que te regañen de pronto es pesado o a ver realidades muy duras, de pronto es pesado y me me gusta pensar que ´´Mientras se espera´´ es ligero en ese sentido, pero no banal porque toca temas importantes, temas de la vida misma que nos tocan a todos, porque todos estamos envejeciendo desde que nacimos, porque todos hemos tenido un anciano cerca de nosotros, porque todos hemos perdido a alguien, a menos que seas muy niño y tengas mucha suerte, pero generalmente me atrevo a decir que todos en este planeta hemos perdido a alguien y todos vamos a enfrentar la muerte porque eso es lo único seguro que hay, todos nos vamos a morir, entonces creo que ahí está la potencia del docu, que toca temas universales , que no tienen que ver con raza, con territorio geográfico, con política, con creencias, etc., que tiene que ver con la vida misma y que te lleva a esos temas que de pronto pueden ser escabrosos, de una manera muy luminosa, me parece. Entonces pues me gustaría pensar que la gente se atreve a ver la peli porque escucha comentarios de que se río en el documental, de que lloro en el documental, de que te salió pensando cosas, que sé yo, de que sintió algo y por eso van.

Por último, ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere hacer cine?

Primero que no se lo tomen tan personal, que si estás haciendo una obra que si es personal evidentemente, pero que tienes que entender que la obra no eres tu el cineasta, porque las críticas puedes tomarlas a bien y construir a partir de una crítica, si entiendes que lo que se critica es el proyecto que tienes no a tu persona y creo que ahí muchos se enganchan , entonces se lo toman personal.
La otra es saber que no todo depende de ti, que a lo mejor haces una película maravillosa que no encajan en ningún festival, no porque sea mala sino porque los festivales y el cine en general, es una industria qué tiene que ser redituable y ser un negocio; entonces vivimos regidos por una lógica del negocio, hay películas maravillosas que jamás se exhiben y no se exhiben porque sean malas, son maravillosas, no se exhiben simplemente porque la cantidad de gente que se atreve a verlas es muy poquita, entonces no es redituable para el distribuidor, el distribuidor va a ver siempre el negocio.
Entonces entiendan que esto es un negocio y todo debería ser el negocio, porque los cineastas tenemos que comer y tenemos que pagar la renta, y tenemos que pagar el seguro social bueno el seguro médico y tenemos que pagar la escuela de los hijos y somos personas como todos.
La otra es que se olviden del glamour, porque mucha gente (digo yo empece así también, entras pensando uy el cine, yo hago cine…) es una profesión como todas, requiere mucha ´´talacha´´ emocional, de autoconocimiento, de ser muy preciso y estratégico, y para eso se necesitan muchos momentos de soledad que pueden ser terroríficos, porque estás lidiando contigo solo, o sea eres tú contra ti .
Y al momento en realidad de gloria, o sea al momento en el que ya te ves presentando tú peli, tu peli en un en un Q & A, ya con personas si tienes suerte bastantes, es muy chiquitito y es sólo una partecita de todo lo demás, disfruta del proceso (me voy a ver muy trágica) pero disfruten un poco el sufrimiento que con lleva, porque ahí está la siguiente historia.

Cuando estaba empezando el docu me toco ir a una charla que dio Álvaro Enrigue y decía:
´´El que quiere ser escritor me dice que cómo le he hecho para ser tan exitoso y justo les digo, es tu ves el libro en la librería nice que te gusta, donde te echas el cafecito, de vez en cuando, envuelto celofán con el sello de Alfaguara o quien sea, pero no ves que yo dure dos años despertándome todos los días a las siete de la mañana para a las ocho ya estar bañado con el café, frente a la computadora, ya que mis hijos se habían ido a la escuela, pensando tengo que llenar tres páginas porque tengo un ´´deadline´´ y no se me ocurre nada y no me van a pagar Y tengo dos hijos, y no voy a poder pagar la renta, y la escuela y mortificándome y diciendo de dónde sacó, eso de ser escritor, presentar un libro no es ser escritor´´.
Y creo que me quedó muy claro que ir a festivales no es ser cineasta, chutarte toda la chamba de hacer una pelí y no claudicar, eso es ser cineasta.
Entonces eso, entiendan que no están salvando vidas, que lo que están haciendo en realidad no es tan importante, aunque es muy bonito, no se lo tomen en serio, el mundo no es contra ustedes y también aprendan que no son víctimas de la situación porque luego hay muchos cineastas que llegan y dicen mi peli me me costó muchísimo porque no la programan, todo está vendido, sólo programan ´´The Avengers´´, no, nadie está aquí porque lo hayan sometido y obligado a hacer cine, entonces no se victimicen, disfruten el proceso y aprendan de todo y tómenselo con más ligereza, porque es carrera de largo alcance no es una carrerita de cinco segundos y ya gane, nunca pasa así. 

 

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