El alma de los sonideros, desde la perspectiva de Joyce González y Yuli Rodríguez

Los sonideros, son parte importante de la cultura y de la identidad de los diferentes barrios que conforman a la Ciudad de México.

En el pasado Guanajuato Internacional Film Festival (GIFF), tuvimos la oportunidad de platicar con el alma detrás del documental:  “Yo no soy guapo”,  el cual se desarrolla en las calles de Tepito.

Directora: Joyce García

¿Desde tú perspectiva cuál es la diferencia entre hacer documental y ficción?

Pues creo que tiene mucho que ver con la empatía, creo que todo se basa en la empatía que tienes hacia la gente como el interés real que puedas tener hacia abrir tu mente,abrir tus ideas, abrir tu corazón, como hacía otro ser humano.
Creo que para mí eso es como lo más bonito que me ha dado el documental, justamente que es algo que salga de mí, me gusta no tener el control sobre las situaciones. Me gusta que no sea yo hablando conmigo misma pues no ; yo nunca he hecho ficción eso también tiene que ser otro proceso mental, pero siento que a veces es como muy lo que yo quiero decir no la ficción, que también está “chingón”.
Pero para mí conocer a otras personas y conocer otros mundos, y que me saquen de mis prejuicios o de mis preconceptos, para mí eso es como lo más lindo del documental, lo que más disfruto, lo que va pasando en la vida real, cosas que descubres, que no esperas, otras las puedes reafirmar. Pero sobretodo hacer lazos con la gente que se queden en tu vida y que sigan siendo como parte de ti, que te construyan junto con otras personas en comunidad creo que eso para mí es como lo más “chido” .

¿Cómo escoges a tus personajes?

Pues justo a estos personajes a ellos, fueron como con los que mejor me llevé, con los que hice más eco, con los que reí más. Como los que me permitieron estar más tiempo, con los que hubo más energía, más conexión. Entonces creo que eso se siente en la película, este hubo otros personajes que seguimos bastante pero creo que nunca hubo click, hubo otros personajes que queríamos que fueran parte pero no les interesó y que no, no sé no les prendió el tema o no les prendió que una extraña fuera a grabarlos, entonces pues creo que con ellos encontré pues eco una forma de trabajo que nos gustaba a ambos y en la que ambos aprendíamos y en la que ambos proponíamos no, porque también muchas de las secuencias, muchas de las situaciones se dieron porque ellos lo propusieron y eso me gustó muchísimo pues que ellos son parte integral del proyecto, no son simplemente como que no los fui yo a molestar, sino que también ellos me proponían y generaban cosas, invitaban a personas.
Me llevaban con gente, entonces justamente esa pasión que ellos tienen hacia ese tema, pues me la contagiaron a mí y nos hicimos amigos y también eso creo que es súper importante.

¿Cómo fue tú proceso a la hora de dirigir el documental?, Tú experiencia

Para empezar este yo al principio dudaba mucho, quería tener un fotógrafo, quería tener como gente que tuviera todo el conocimiento técnico, porque ciertamente yo apenas estoy aprendiendo y era muy extraño, yo me sentía muy rara dándole la cámara a alguien más, porque no me hablaban a mí y eso cambio todo, o sea eso cambia toda la perspectiva de la película cuando alguien más tiene la cámara a cuando la traes tú, al menos en mi caso porque yo soy presente, o sea yo no trato de ¡Ay no me hablen!, ¡No me vean!, ¡Hagan de cuenta que yo no estoy aquí!, ¡No! Yo con ellos, yo interactuó , “cotorreo”, les respondo pues, no me interesa esa parte de ¡Ay yo soy una mosca en la pared y voy a dejar la cámara ahí 20 horas! Y me voy a anular, ¡No! O sea a mí me gusta ser parte de las dinámicas que están pasando porque creo que la cámara genera cosas, no es como que no exista, la cámara ciertamente genera reacciones en la gente, es normal no (risas) entonces justo ese proceso lo fui descubriendo, conforme fuimos grabando, hubo varios rodajes que otro chico Leonardo grababa y yo iba haciendo sonido y era raro o sea al final como que yo me desesperaba un montón y yo quería estar ahí detrás de la cámara y yo dije ya no más, más bien yo voy a ser la que este detrás de la cámara y mucho mejor no, como que cambio toda la perspectiva.

¿Cómo te sentiste grabando con ellos?
Por ejemplo mucha gente me pregunta si no tenía miedo de ir a los lugares, porque sí son pues “barrios pesados” y muchos de los rodajes eran en la madrugada, en la noche o de estar ahí velando toda la noche, pero el proceso fue muy rico porque pues siempre iba con alguien conocido obviamente alguien que fuera del barrio o que conociera gente del barrio, nunca me aventé así pues tan a la “brava” ¡Ah yo voy sola! Pues también hay que ser precavido, hay que ser inteligente y eso funcionó muy bien, también la parte de ir con poco crew, realmente éramos dos personas grabando: Sonido y cámara, eso también fue una buena decisión, en tanto que la gente se abre más, como que también te ve ahí “guerrereando” y sabe que lo estás haciendo como estudiante y que tienes ganas de hacerlo, sabes y que te ven una y otra vez un montón de tiempo, pues entonces van captando que te interesa más allá de ser un reportaje y que estás ahí desvelándote con todos, y que estás ahí en medio de la bola y del caos, es muy caótico, fue muy caótico el rodaje, porque es el caos del sonido tanto las situaciones atmosféricas ambientales, como las cuestiones técnicas del sonido, como en la cantidad de gente que se aglomera en esos bailes, o sea si fue un reto, un gran reto, porque además cuando lo rodamos no teníamos nada de dinero, realmente el dinero nos llegó en la postproducción.
Entonces fue así de vamos agarramos tres transportes para llegar al Estado de México y luego no sabemos cómo regresar (risas) y nos tenemos que esperar toda la noche para irnos y si nos pusimos en situaciones riesgosas, pero creo que justamente las ganas de hacerlo y el corazón que le pones al hacerlo, como vibras eso hacia la gente y nunca hubo ningún problema, nunca nos pasó nada, nunca nadie nos hizo nada, al contrario a la gente le encantaba que estuviéramos ahí, quería hablar, quería figurar, quería aparecer, quería llevarme a conocer a otras personas, fue muy bonito, trabajar con esta gente porque ciertamente creo que no es una cultura tan representada, entonces pues también a ellos les gusta que se esté hablando de su riqueza.

Entonces, ¿Para ti cuál es la verdadera cara de Tepito?
Porque muchas veces nos quedamos con lo superficial

Pues para mí Tepito es…
Sí es muy cliché eso de el “barrio bravo” de Tepito, pero la gente de verdad que es fiera, es difícil porque no son gente que se abra fácilmente, es difícil porque desconfían, es difícil porque no eres de ahí y también eso para ellos, porque justo los han representado de esa manera. Entonces obviamente tiene todo su derecho a desconfiar de la gente, sabes a ser ariscos y si fue fue difícil pero cuando tienes la mejor intención y les hablas claramente de lo que quieres hacer y de lo que estás buscando y porque lo estás haciendo creo que pues ellos también lo entienden y lo valoran, entonces este pues la verdadera cara de Tepito me hace falta mucho por conocer para decirte realmente, pero yo lo que encontré fue un “chingo” de riqueza, un “chingo” de conocimiento y un “chingo” de resistencia de todo: económicamente, geográficamente a nivel de territorio, en cultura, o sea tienen muchísimos proyectos que no se hablan, que también ellos han tratado de hablarlo hacia afuera, que son mucho más públicos.
Pues no sé cuál sea la verdadera cara de Tepito, pero creo que no es esa que nos pongan los medios hay muchísima riqueza por todos lados.

¿Cómo crees que influye la cultura sonidera en la Ciudad de México y en el resto del país?

Pues creo que los sonideros son unos expertos musicales, rescatan una identidad musical, una riqueza musical increíble, impresionante, creo que son unos gestores culturales impresionantes también, porque todos sus eventos los hacen ellos solitos…
¡Eh! Creo que recuperan el espacio público, lo habitan y lo transforman, que eso es algo super importante en nuestros tiempos de despojo. Creo que también son casi que un culto (risas), tiene una cantidad de gente tan unida que son una familia gigante, tiene una identidad fuerte, arraigada, tienen una historia también, son parte súper importante de las celebraciones de los barrios de los pueblos y las fiestas patronales, o sea los sonideros son un bastión de la cultura muy “cabrón”.
Se deriva en muchas ramas que son: El espacio público, la música, la forma de bailar, la estética, la economía, mueven un montón de brazos de la economía local que a todo mundo le beneficia. Pues creo que son uno de los movimientos más importantes que hay en México culturales y musicales, que no se habla de ello pero son millones de personas no sólo en el DF. Hay en Guanajuato, Guadalajara, San Luis Potosí, Puebla, Morelos, Hidalgo, Estados Unidos, hay muchísimos…
A nivel nacional los sonideros son unos bastiones de la identidad musical de la música tropical y de la identidad cultural mexicana.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere hacer cine independiente?

Que sean testarudos (risas), que le trabajen un montón, que sean testarudos pero que también sean metódicos, porque ciertamente si hay mucha pasión pero no hay rigor para conseguir lo que quieres es mucho más difícil, que se hagan de aliados, que enamoren a la gente de su proyecto, que le pongan pasión, porque si uno no está seguro no puede transmitir eso también, entonces si uno da el ejemplo de trabajarle un montón y de estar ahí contra viento y marea.

Productora: Yuli Rodríguez

¿Cómo fue el proceso de producción?

Joyce empezó el rodaje en la “maestría de cine documental”, somos compañeras de la misma generación, entonces a mí me tocó ver cómo Joyce fue desarrollado el proyecto, hasta que ella solita digamos con el proyecto en la mano fue a IMCINE y le dieron su apoyó, para desarrollo el cual creo yo le dio un impulso bastante importante sobre todo en la parte de poder arrancar el rodaje.
Fui parte un poco del proceso del rodaje, del desarrollo del documental, pero yo me integre como productora realmente en la parte de postproducción cuando ya prácticamente había terminado el rodaje y pues ahí ya fuimos buscando apoyos para finalizar el proyecto.
Logramos obtener el apoyo de FONCA primero y después logramos también tener el apoyo de Procine DF y pues con eso logramos llevar el proyecto a una casa de postproducción, para que se pudiera finalizar y pues tener la película finalizada para salas de cine.
Una de las partes más importantes que teníamos prevista, pues es la parte de que aparece mucha música en el documental y pues sabíamos que necesitábamos una parte de asesoría legal importante, o sea incluso si compramos los derechos de una canción y pues eso más o menos ha Sido mucho la parte de difusión, pues de tratar de estarlo viviendo.

¿Tú cómo viviste el rodaje?
Pues a mí me tocó vivirlo poco, pero me tocó ir justamente al rodaje de la última fiesta de “La Merced”, para mí también realmente medio conocía lo que eran los sonideros pero yo entre al rodaje no como productora sino como apoyo del crew eventual, como sonidista.
Me tocó mucho también conocer y quitarme ese estigma de lo que era el sonidero, de lo que era el barrio, a mí me daba miedo ir así de: ” Joyce como nos vamos a ir a meter con equipo ahí a La Merced” o sea ver todo lleno de policías porque fue justamente lo que sale en el documental de está movilización policiaca también en la última fiesta realmente que se ha hecho de La Merced, pero fue también como entender que significa para la gente del barrio de qué le pararan la fiesta, que después de más de medio siglo de hacer ininterrumpidamente esa celebración del mercado de la virgen de La Merced que es algo tan culturalmente importante para la gente que habita en esa zona pues si fue como un shock, darme cuenta que íbamos mucho más allá, vivir este momento en que la película se iba a ir más allá de ver al sonidero como algo de identidad cultural, sino como algo político, de pertenencia, de resistencia, a mí me todo vivir eso en los rodajes.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere hacer cine en México?

La verdad es que creo que se necesita muchas paciencia, mucho valor, ser muy necios, mucha tenacidad, porque todas las condiciones están en tu contra entonces, tienes que irte forjado los caminos.
Eso que dijo Joyce es muy importante tienes que irte haciendo de aliados, aliados a los que les guste tu proyecto, ¡Eh! Yo me termine convirtiendo en una aliada también del documental, porque a mí me encantó el proyecto y pues también lo hice mío y creo que necesitas transmitir esa pasión y sobre todo ese compromiso que tienes con el proyecto, tienes que ser muy disciplinado porque si no se te va el tiempo, se te van los años y nunca acabas…
Pero creo que es eso mucha disciplina, pasión y mucha tenacidad.

¡No dejen de ver este maravilloso documental!

https://www.youtube.com/watch?v=w67VWCq0h8c

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Nació el 21 de Junio en la Ciudad de Toluca. Desde muy pequeña mostró un interés especial por la escritura, sus primeros cuentos los escribió cuando tenia 11 años. Acabados sus estudios obligatorios, su vida da un giro de 360º pues Jessica decide entrar al mundo del cine donde aprendió que no hay que hacer caso de los que te halagan y menos de los que te ignoran o humillan. También conoce el cine de Xavier Dolan quién ha influenciado su obra y de quien es fiel seguidora, pues después de que vio la película Amores Imaginarios decidió que quería hacer cine siempre.
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