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Elefante blanco – Trabajo detrás del hábito

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★★★★✩
Elefante Blanco es un edificio ubicado en la Villa 15 del barrio de Villa Lugano en la Ciudad de Buenos Aires, y se trata de una estructura semi-abandonada cuyo destino era ser el hospital más grande de Latinoamérica. Ese proyecto, que data de 1937, jamás vio la luz.

En el filme se presenta la amistad entre dos curas: un argentino, Julián (Ricardo Darín) y otro belga, Nicolás (Jérémie Rénier). Julián trabaja en las villas y sigue la línea del Padre Mugica, asesinado en 1974, y a quien la película está dedicada.

Su denodado trabajo lo muestra fatigado, aunque se sugiere desde la escena 1 que sufre algún tipo de enfermedad. Tal vez por eso viaja a una comunidad indígena de Perú a rescatar a Nicolás de una violenta represión, a quien lleva con él a Buenos Aires a trabajar en Ciudad Oculta, donde está ubicado el edificio que da título al filme. Allí luchan palmo a palmo con una asistente social (Martina Gusmán), para desterrar la corrupción de la zona e intentar construir un predio que provea de vida mínimamente digna a sus habitantes.

Los conflictos gremiales, los problemas con bandas de narcos y con la policía, los intentos por sacar de la marginación que provoca la droga en los adolescentes, además del uso de la fe en Dios y la religión para llevar una vida mejor, conviven desordenadamente en este espacio olvidado.
Es una película muy impactante desde lo visual, con larguísimos planos secuencia que siguen a sus personajes entre las angostísimas y oscuras calles de la villa, en donde los tiros, las corridas y la muerte parecen componentes de una inexorable e inhumana cotidianeidad.

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Cine

Viernes espectacular de CMLL: Brillante exhibición del Toro Blanco

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Durante el 2018 Rush consolidó su carrera, sus destacadas incursiones en la MLW y otras empresas independientes de Estados Unidos le llevaron al camino de la internacionalización.

El contrato del “toro blanco” con la mítica ROH y los rumores de su llegada a la prometedora AEW (All Elite Wrestling) son la confirmación de que es uno de los mejores gladiadores mexicanos en por lo menos los últimos cinco años.

El explosivo mano a mano que protagonizó con Euforia, el cual encabezó la cartelera del pasado viernes espectacular del CMLL, demostró la empatía que posee con el público y su nivel de idolatría. La primera caída fue pareja, pero se resolvió con un chispazo del heredero de Bestia del ring, cuando atrapó al gigante lagunero y le conectó unas poderosas patadas en cascada que noquearon al rival y decretaron las tres de rigor.

A partir de la segunda, el Ingobernable mayor fue amo y señor de la batalla, incluso se dio el lujo de ser descalificado al arrancar la tapa de integrante de los guerreros.

En la tercera Euforia sacó la casta y vendió cara la derrota y le conectó una espectacular desnucadora al oponente desde la tercera cuerda, pero éste se levantó tras la segunda palmada.

Otro chispazo del gladiador jalisciense resolvió la batalla y aplicó al gigantón su poderoso tiger driver con sabor mexicano, Euforia quedó de cara a las lámparas y el Güero Noriega levantó el brazo de Rush.

Tras la excelente batalla, el respetable reconoció a ambos luchadores y arrojó monedas al cuadrilátero, lo cual cerró con broche de oro la impresionante demostración de poder de Rush. La rivalidad entre estos colosos luce interesante y de seguro a esta gesta deportiva le deparan otras batallas.

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