The Goon: Mi niñez asesina, para conocedores de los cómics

El ejecutor de Labrazio, continúa sus andanzas acompañado de su amigo y compinche Franky, dominando las calles plagados de extrañas e insólitas criaturas y manteniendo a raya las hordas del Sacerdote Zombie, quien por cierto ya conoce su secreto, y por ende el verdadero estatus que tiene dentro de la organización supuestamente dirigida en secreto por el gangster arriba mencionado. Pero las calles aún guardan muchas sorpresas, entre ellas se esconde el fatal destino maldito del temible devorador de cadáveres vivientes conocido como el Zopilote, que aquí conoceremos junto con el origen del mismísimo The Goon y otros espeluznantes seres.

COMENTARIO

Si en el primer tomo de The Goon -Solo Miseria-, Eric Powell, el actual enfant terrible de los comics, se dedicó a delinear con detalle su irreverente universo tipo pulp en donde usa los barrios bajos estadounidenses de los 40s como escenario, para desarrollar historias gangsteriles con tintes de horror lovecraniano, toques escatológicos y buenas dosis de humor negro; en esta ocasión se dedica a dimensionar a sus protagonistas, contando sus orígenes a través de secuencias con viñetas de color ocre y trazos difuminados, en donde su estilo con reminiscencias al Cartoon clásico, luce mucho más terminado y sugestivo que nunca. Pero lo mejor es que con todo el cinismo del mundo, toma rasgos de la patología humana para jugar con los géneros y entregar episodios mórbidamente divertidos, los cuales le sirven para hacer ácidas críticas a la sociedad norteamericana y su política imperialista sustentada en el doble discurso, así como al acartonado modelo de la familia perfecta que buscan vender. Todo entre científicos locos, robots gigantes, zombies, duendes, monstruos marinos y uno que otro anuncio sobre productos de la vida cotidiana -al más puro estilo de la década de los 50-, que terminan de empujar el un concepto a los terrenos en donde lo siniestro se confunde con lo absurdo de la manera más disparatada. La edición perpetrada en este caso por Editorial Panini, viene acompañada por una breve pero muy ocurrente introducción escrita por Frank Cho y un más que interesante sketchbook.

EDITORIAL DE ORIGEN: Dark Horse
PÚBLICA EN MÉXICO: Panini Comics

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here