Connect with us

Reviews Cine

Christopher Robin, la película que te convertirá en un niño de nuevo

Published

on

¡Nostalgia, ven a mi!

Christopher Robin es una película dirigida por Marc Forster quien lo recordarán por ser el director de World War Z, y es protagonizada por Ewan McGregor, Hayley Atwell, Mark Gatiss con la voz de Jim Cummings. 

La película no pierde el tiempo en presentar de nuevo a los personajes más queridos de todos los tiempos, con un CGI completamente increíble y además dando una especie de flashback a un joven Robin despidiéndose del Bosque de los Cien Acres antes de marcharse al internado, el cual de ahí se acabará su infancia.

Después nos pasamos a la vida adulta de Robin, interpretado por el siempre gran actor, Ewan McGregor y su esposa Evelyn es interpretada por Hayley Atwell, el cual la actriz no tiene tanto material en la película y hace lo que puede por sobresalir entre los demás.

Christopher Robin no es la película perfecta, pero es un producto bastante bien hecho, es familiar, es divertida, te llevas un gran mensaje y está orientada más para esos adultos que crecimos viendo Winnie The Pooh.

La trama es simple, pero efectiva. El guión a veces puede caer en ciertos baches, diálogos innecesarios y personajes secundarios desperdiciados, ya que ni Búho, Rito, Conejo tienen tanta aparición en pantalla, solo salen en ciertas partes y desaparecen por la mayoría de la película. Una cosa es que Tiger tampoco tiene tanto protagonismo como antes, pero siempre será bueno recordar lo grandioso que es.

Jim Cummings hace un estupendo trabajo como la voz de Pooh y Tiger, se nota la dedicación y el amor que le tiene al personaje, ya que es el único actor de las voces originales que regresó.

Añadiendo, la película cuenta un gran mensaje para las personas que ya estamos adultas, viendo estas películas en el cine, nos dicen que no todo está perdido, seguiremos siendo un niño por dentro, seguiremos emocionandonos por cosas, por animaciones, y además el filme hace recordar que no hay que tener miedo a no hacer nada, porque a veces no hacer nada te lleva a lograr grandes cosas.

Por otro lado, Forster retrata perfectamente la vida de un adulta durante la Gran Depresión, también se agradece que no quisieron modernizar la historia a nuestros tiempos, ya que Disney lo ha agarrado como un taboo.

La fotografía refleja el lado depresivo de Londres después de la Segunda Guerra Mundial, triste, desolado y sin un sol que esté iluminando el camino. El bosque de los Cien Acres es lo opuesto, ahí no hay guerra, ahí no hay peligro, solo felicidad y diversión.

Encontrando una cosa negativa en el filme es un final demasiado abrupto, sucede rápido y no te da tiempo de disfrutar y llorar.

En conclusión, Christopher Robin es la película que solo buscas alegrarte, reírte, recordar viejos tiempos y por supuesto salir de la sala de cine como ese niño que veía las películas animadas, porque uno nunca deja de ser niño, aunque ya sea un adulto con responsabilidades.

Calificación: 9/10

Advertisement
Comments

Reviews Cine

Halloween, la vuelta a lo esencial

Publicado

on

Cuarenta años después del estreno de la mítica Halloween (Carpenter, 1978), la cual marcaría un boom en las películas slasher de los 80, Laurie Strode(Jamie Lee Curtis) y el asesino Michael Myers regresan (por segunda vez) con un enfoque similar a la cinta que conmemoraba veinte años del inicio de la franquicia, Halloween H20: 20 years later (Miner, 1998)y es que la undécima película de Myers, al igual que aquella producción de finales de los noventa, omite las secuelas intermedias –H20 retoma los sucesos de Halloween 2 (Rosenthal, 1981) prescindiendo de la 3, 4, 5 y 6- y se presenta como una continuación directa de la película de John Carpenter , dejando (casi) en el olvido las nueve películas anteriores (Myers y Strode ya no son hermanos), convirtiéndose de esta manera en una mezcla de secuela y reebot.

Claro, hay que mencionar que a tantos años del filme original no sabemos qué tanto más se le pueda agregar, innovar, renovar o lo que sea al subgénero slasher. Por un lado aquella historia setentera era una revelación, pero también una película tan sencilla como efectiva (la complejidad de la sencillez, le llamarían algunos) que en su esencia trata de la lucha entre una victima y su victimario, Laurie Strode y Michael Myers, esa es la idea central y es precisamente a lo que el director David Gordon Green y los guionistas Danny McBride y Jeff Fradley vuelven de la manera más adecuada que podrían hacerlo: siendo visceral y con suspenso al por mayor.

Por lo tanto podemos decir en términos diegéticos que la historia se repite. Myers (Nick Castle) ha pasado cuarenta años encerrado en un psiquiátrico y aún sin mencionar una palabra, mientras que Laurie (Jamie Lee Curtis) ha pasado ese tiempo lidiando con el recuerdo de aquella brutal Noche de Brujas de 1978 en Haddonfield, Illinois, que la ha convertido en una paranoica pero mortal mujer con sed de venganza. Ella se ha sometido a un extenso entrenamiento en armas de fuego y ha transformado su casa en una fortaleza. Esta actitud le trajo consecuencias, como vivir aislada, amargada, cobrando por entrevistas, y alejada de su hija Karen (Judy Greer) y su nieta Allison (Andi Matichak). Un buen día, Michael escapa tras un fallido intento de traslado y la cacería empieza otra vez.

Pese a que la premisa es la misma, no estamos ante un descarado remake para encender de nuevo la maquinaria de dorales. McBride y Green incorporan cierto drama familiar derivado del suceso original, cuyo impacto principal fue el desarrollo de un trauma en Laurie que afectó también a las generaciones posteriores: Karen no ve con buenos ojos a su madre debido a la dura y severa infancia que sufrió, lo cual desembocó en que trabajadores sociales la alejaran de su madre. El director y compañía, simplemente, ponen en otro contexto la base argumental de la historia con un Myers dispuesto a terminar el trabajo y con una Laurie esperándolo, aunque la usual batalla del clímax final, tan característica en la franquicia, es más equilibrada.

Uno de los puntos clave y más desconcertantes del concepto, en su momento fue el misticismo y desconocimiento de las motivaciones de Myers. Gordon Green regresa a esto entregándonos de nueva cuenta al asesino como la personificación de la maldad e incluso, de cierta manera, se mofa de todas las secuelas que intentaban encontrarle una razón al psicópata asesino (y fracasaron rotundamente) con el brutal desenlace de un personaje que intenta obsesivamente entender la mente de Michael.

Como se mencionó antes, en cuestión de canon Halloween (2018) no toma elementos de las nueve cintas anteriores, pero sí tiene referencias para el fan service: Myers mata a una señora en su cocina con el cuchillo que ésta utilizaba para preparar comida, como sucedió en Halloween 2, o al nuevo psiquiatra de Michael, el Dr. Ranbir Sartain (Haluk Bilginer), se le llama “el nuevo Loomis”. Este tipo de momentos que nos encontramos durante toda la cinta dejaran satisfechos a los fieles seguidores de la franquicia.

En definitiva, Halloween (2018) es un satisfactorio regreso a la esencia de John Carpenter. No muestra nada nuevo, pero ¿qué más da? Se entrega, no de forma complaciente sino bien ejecutada, lo que los fans esperan: Una violenta historia de terror y suspenso con Michael Myers asesinando a quienes esperamos sean asesinados y a Jamie Lee Curtis regresando algún madrazo en compensación por la vida de paranoia y resentimiento que ha llevado, mientras el icónico tema de Carpenter suena de fondo… So fucking beautiful!

Continúa leyendo