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Cine

¡Checa lo nuevo de Arrow: Due Process!

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Arrow deja un final lleno del puro cliffhanger

Este nuevo episodio de la serie muestra la rapidez en lo que puede cambiar el tono y cómo un capítulo contiene una narrativa más grande y que puede tomar un giro dramático y emocionante.

La idea de que Laurel podría pasar unos meses leyendo libros y de alguna manera hacer un trabajo competente para servir de fiscal de distrito parece una idea ridícula. Sin mencionar su creencia de que de alguna manera el cambio de lado de la fiscalía a la defensa ayudará al caso de Ollie. Estoy seguro de que la mayoría de los residentes de Star City ya saben que Laurel Lance tiene un pasado con él. A pesar de esa rareza, esto resultó ser un episodio bastante sólido con Katie Cassidy al frente.  Sus escenas encajaron bien con la frustración de lo que Laurel se siente al tratar de seguir con su vida  y confrontar la duda y el desprecio a cada paso que avanza. 

También es interesante ver como Felicity se hunde rápidamente en la oscuridad incluso cuando Laurel se esfuerza por subir hacia la luz. Felicity está desesperada por acabar con Díaz. Diggle está insistiendo en que recuerde a la persona que era antes de que Ricardo Díaz irrumpiera en su vida, y Anatoly la impulsa a hacer lo que sea necesario para poner fin a la amenaza de una vez por todas. Aquí hay está otro ejemplo de los flash-forwards que ahora encuentran formas inteligentes de relacionarse con los eventos del presente, incluso con la enorme cantidad de años que aparentemente pasaron. En el presente, Felicity todavía se aferra a la esperanza de que haya una luz al final del túnel. En el futuro, todas las señales apuntan a que ella cayó tan profundo en la oscuridad que eligió el nombre de un villano y comenzó a planear la destrucción de Star City. 

En cuanto a Díaz, al principio estábamos un poco preocupados de que la serie lo pusiera en una dirección que va en contra de su atractivo como villano. Varias veces durante la sexta temporada, se demostró lo interesante que es tener un villano cuyo plan maestro no implica volar la ciudad entera, sino simplemente deshacerse de esos molestos vigilantes para que pueda volver a cometer delitos. Sin embargo, esta semana lo vemos haciendo todo lo posible para volar la ciudad. La pelea del Team Arrow/ ARGUS vs Longbow Hunters fue algunos ejemplos de grandes escenas de acción.

Afortunadamente, todo parece haber sido un engaño. Incluso con la promo del episodio de la próxima semana que confirma que Díaz está jugando esa vieja táctica al estilo de “Atraparme fue parte de mi plan”, es bastante obvio que estaba engañando al Equipo Arrow y, a la policía. Y a pesar de eso, el enfrentamiento en la sala de interrogación entre Felicity y Díaz hubiera hecho que todo valiera la pena. La maldad Felicity se está convirtiendo en la mejor de Felicity. Lo mejor que se puede decir de Due Process es que es fue el primer episodio de la séptima temporada en el que las escenas de la prisión no se comió a todo lo demás.

La mayoría de las escenas de la prisión se desarrollaron como siempre de una manera excelente, con Ollie ayudando para proteger a Stanley y atacando a Brick, Sampson y Turner. Pero rápidamente se hizo evidente que algo no estaba bien con Stanley. Hay una nueva sensación de incertidumbre en torno a toda la historia de la prisión ahora que sabemos que Stanley parece estar manipulando a Ollie para sus propios fines. Hay varias posibilidades aquí, de alguna manera, el puede ser el Green Arrow o, podría convertirse en el próximo villano importante después de la caída de Díaz. Pase lo que pase, este tonto personaje de repente se ha vuelto mucho más interesante.

Calificación: 5/5

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Criticas Cine

40 Años de The Warriors, el grito de las calles permanece

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El líder de la banda más poderosa de Nueva York, reúne a representantes del resto de las pandillas. Su objetivo, pactar una tregua que les permita unir fuerzas en pos de un violento ideal, el apoderarse de la ciudad e instaurar su propio orden. Pero las reglas de las calles son traicioneras, alguien le asesina antes de que siquiera pueda terminar su discurso. La policía hace su aparición, alguien grita -¡Fueron los Guerreros!- El líder de los mismos es el primero en caer, mientras el resto de los integrantes de la banda intenta regresar a su territorio, en medio de los mortales ataques de las otras pandillas. Inician así un recorrido de tintes épicos, que les lleva a tener una salvaje confrontación con su realidad y su forma de interpretarla.

Retomando la novela The Warriors, escrita por Sol Yurick, el realizador Walter Hill construye una oscura, dinámica y reflexiva metáfora social. En ella, las calles son tan protagonistas como el grupo de pandilleros, quienes sirven como el vehículo perfecto para desnudar el submundo de las grandes ciudades norteamericanas de los 70s. Aquellas en dónde los jóvenes sumidos en la miseria tanto económica como emocional, encontraban por la noche la posibilidad de ganarse un nombre y un lugar, dentro de una familia fabricada por la necesidad y que les permitía ser dueños de su destino. La desolación de los personajes, la contundencia de los diálogos y la crudeza de los combates, son solo parte de este poderoso retrato urbano, que se complementa con una poderosa banda sonora, además de una voz sin rostro proveniente de la radio, una especie de conciencia que señala, castiga y otorga la redención.

Se trata de un clásico generacional, cuya propuesta visual le ha llevado incluso a tener su propia versión para los videojuegos y representa la epopeya urbana por excelencia del cine de la segunda mitad del siglo pasado. Los integrantes del reparto no lograron trascender con sus respectivas carreras, pero su rostro quedó grabado en el colectivo popular, gracias a su participación en The Warriors. Este 2019 se cumplen cuatro décadas del estreno de The Warriors y su grandilocuencia callejera permanece.

THE WARRIORS
Estados Unidos/ 1979
Director: Walter Hill
Reparto: Michael Beck, James Remar, Dorsey Wright, Brian Tyler, David Harris, Tom McKitterick, Marcelino Sánchez

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