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Belmonte, el arte lidiando con la vida cotidiana

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El Uruguayo Federico VeirojLa Vida Util (2015), El Apostata (2010)- sigue explorando los conflictos entre la carrera de un hombre y su vida personal en su quinta película sobre un pintor que, a pesar de tener el reconocimiento necesario para vivir de su “arte”, no encuentra mayor satisfacción en su vida. Belmonte es una cinta con tópicos introspectivos que por momentos roza la fantasía.

Homónimo del título es el personaje en cuestión, Javier Belmonte, interpretado por el sí pintor en la vida real y amigo/colaborador de Veiroj, Gonzalo Delgado; cuyas pinturas sirvieron para ilustrar la obra del ficticio protagonista: un solitario hombre que se encuentra en la crisis de la mediana edad. Mantiene una relación algo distante, propiciada por el mismo, con sus amigos y familiares, y usa ciertos trucos para vender sus cuadros, como regalar un poco de sexo a sus cuarentonas clientas de clase alta quienes se chismean entre ellas sus experiencias con el artista. Pero algo pasa, dejó a su última clienta semidesnuda y reprochándole que “mis amigas tuvieron mejor suerte”.

Hay una excepción en la parquedad de Belmonte, su simpatiquísima hija Celeste. Sus emociones se asoman cada vez que la ve. Lo cual depende de su ex esposa, ya embarazada de su nueva pareja, y de los caprichos de su hija, quien si en la madrigada le agarra la preocupación obliga a su padre a llevarla a casa. Celeste tiene cierto poder sobre Belmonte, su opinión sobre los cuadros de hombres desnudos que irónicamente el artista no le deja ver la única que vale, incluso, esta niña de primaria tiene la confianza de encargarse, sin la más remota idea, de la organización de sus cuadros en una galería.

La película tiene cierto humor, también algo parco siendo honestos, en general gran parte del tiempo es así. Los mayores momentos llegan cuando aparece la música, en especial Imaginate m’hijo de Leo Maslíah, canción más que apropiada para definir al personaje principal. El conflicto no está en la historia, sino en el personaje; vemos un pedazo de vida de alguien en crisis, alguien que se mantiene al margen de las personas que lo rodean, el problema es que parece que también de nosotros, los espectadores.