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Apuesta Máxima

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★★☆☆☆

Apuesta Máxima es de esos filmes que saliendo de la sala la puedes borrar de tu mente ya que no te deja nada ni te quita nada, es entretenida, sí, y tiene buenos e interesantes momentos, pero “tampoco le pidamos más al body”, como diría yo. A mi modo de ver, esta película es simplemente un mero trámite para ampliar el (de momento) escaso CV de Justin Timberlake (“La red social“, 2010), quien poco a poco se va abriendo paso en el mundo del cine. Ha habido veces que ha acertado y otras que no, todo dependiendo del director para el cual haya prestado sus servicios, todo hay que decirlo. Aquí, ha resbalado.

Nos encontramos con la historia de Richie Furst (Justin Timberlake), un estudiante de finanzas que no puede pagarse sus estudios en la Universidad de Princeton. La única forma de poder costearse los gastos es mediante el póker online. Se la juega y pierde. No obstante, logra detectar y demostrar que el sistema estÁ corrupto, por lo que decide jugársela por última vez realizando un viaje para ver en persona a Ivan Block (Ben Affleck) y enseñarle lo descubierto. Será entonces cuando Furst tendrá la oportunidad de conseguir su objetivo o seguir avanzando y adentrarse en el sistema de juego.

Quizás los alicientes que hacen que “Runner, Runner” sea algo más que un mero trámite cinematográfico es el placer de ver a Ben Affleck (“To the Wonder“, 2012) haciendo de villano, rol que espero en un futuro vuelva a repetir porque no se le da nada mal. El actor de “To the Wonder” me convence y logra avivar las llamas de una cinta que parece estar según momentos, bastante apagada. Muchas veces las cosas que vemos están demasiado vistas. La típica chica guapa que se camela al protagonista para hacer X cosas y que, claro, resulta ser que ella es la prometida del villano, por tanto, el reto está en conseguirla al precio que sea, etc. Y como esto, otros aspectos más que hacen que la cinta peque constantemente de falta de ideas.

Como he dicho, aparte del aliciente de Ben Affleck, su trama no llega a ser un despropósito. El concepto y desarrollo de la trama esta interesante, pero claro, cuando llega el momento de saber cómo ha descubierto el meollo del asunto, nos empiezan a decir algoritmos raros y demás fórmulas que el espectador ha de tragarse sin más. El resto, es simplemente ir viendo el percal que se va montando hasta su desenlace final, el cual pese a que personalmente es del todo irreal, no me disgusta. Es ficción, te lo crees y ya está. No obstante, siempre he sido de esos de los que les gustan más los desenlaces tipo “The Wire” en la que ni todo el mundo consigue lo que quiere, ni todo acaba como en los cuentos de hadas.

¿Merece la pena verla? Pues oye, ¿Por qué no? He visto cosas peores y “Runner, Runner” es lo bastante interesante como para ser una película que pese a que no pasará a los anales de la historia, es una buena opción para ver a un Ben Affleck como villano, no de los mejores que hay, pero bueno, si no te satisface siempre puedes reírte de su acento español si la ves en versión original ¿No?

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Reviews Series

True Detective: “The Great War and Modern Memory, Kiss Me Tomorrow Goodbye“

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True Detective

Temporada 3

Episodio 1

True Detective regresa más fuerte que nunca.

 

El episodio fue dirigido por Jeremy Saulnier y escrito por el creador de la serie Nic Pizzolatto, la serie prometió que volvería de nuevo a ser la serie de lo que fue en su primera temporada. Y no solo el misterio central es increíble, sino también la repentina desaparición de dos niños en 1980, además que es muy convincente. Los protagonistas, los detectives Wayne Hays y Roland West, cuya investigación solo aumenta la tensión. Parte de eso se debe a que sus historias se cuentan de manera no secuencial, comenzando en una oficina de Arkansas en 1990, donde llamaron a Hays para hablar sobre el caso que aún no ha sido resuelto.

Para los fans que querían ver exactamente lo que les gustaba de la primera temporada de nuevo, la nueva historia será suficiente. Sin duda, es una mejora de la segunda. Pero lo que Nic Pizzolatto olvida es que la segunda temporada no fue tan mala porque contó una historia diferente; Fue malo porque era aburrido y pretenciosa.

La tercera temporada arregló algo de eso, al menos estos dos primeros episodios. No es que la actuación no sea buena o el misterio no sea interesante. Pero todo se siente un poco cansado y a veces forzado, un recordatorio de lo que aprendimos en la segunda temporada: no puedes recrear un fenómeno, no importa cuánto lo intentes. 

El verdadero cambio es que, a pesar de que Mahershala Ali da una actuación buena como Wayne Hays, tiene un socio, Roland West, esta versión de “Detective” es realmente una serie digna de un Emmy. El salto del tiempo muestra a Hays como un anciano en el 2015, relatando la historia de su caso más grande a una documentalista, mientras lucha contra la demencia. Luego vemos el pasado a través de sus recuerdos, y su yo más joven a veces reacciona o dice cosas que está experimentando en el futuro. 

Las otras dos líneas del tiempo presentadas son 1990 y 1980. En 1980, dos niños, Will y Julie Purcell  desaparecen después de salir de su casa en un intento de ir al otro vecindario para visitar a un amigo en bicicleta, y Hays y West investigan. En 1990, quienquiera que haya sido condenado por cualquier delito relacionado con los niños (no está claro en este momento quién puede ser) está tratando de enterrar su caso, y le llaman a Hays para que realice una declaración. 

Como recuerda Hays, el crimen se cometió el día en que murió Steve McQueen. Will y Julie le preguntan a su padre Tom si pueden ir a ver a su amigo y a su nuevo perro. Él les dice que regresen en una hora y media, y se van, pasan por casas de sus vecinos, un hombre espeluznante con un go-kart y un grupo de adolescentes en un Volkswagen Beetle morado. 

En fin, el primer episodio se revela a los escasos minutos de concluir que el niño fue encontrado muerto con un misterioso juguete de trapo y en la última toma se revela que Julie sigue viva.

El segundo episodio pasa demasiado tiempo en recorrer la misma trama. En 1980, encontraron el cuerpo de Will, el cual incrementa la duda en la investigación, con el FBI en camino. Obtienen una buena pista, con la ayuda de Amelia: un niño de su escuela ha visto ese juguete antes. El niño dice que alguien los había regalado hace una semana en Halloween, y Julie recibió uno, pero no recuerda en que parte la recibió o como.

Hays y West quieren buscar en todas las casas del mapa que les dibujó el niño. El fiscal Greg Larsen declina la idea, temiendo que eso enoja a mucha gente y afecte su carrera politica. En cambio, le dice a la gente que Julie puede haber conocido a su secuestrador en Halloween y publica el mapa. Los detectives toman una misión secundaria para golpear a un pedófilo, pero él no sabía nada de Julie. Finalmente, son llamados de regreso a la casa de los Purcell, donde una nota escrita en letras recortadas dice que Julie está bien y que deberían dejar de buscarla. 

En 1990, Hays está desesperado por saber más sobre Julie, pero no hay mucho que saber. Nadie la está investigando, porque los policías locales están enfocados en el robo. El libro de Amelia está a punto de salir, aunque quizás se demore después de que Hays le diga que Julie está viva. 

El segundo episodio acabá de una extraña manera, pero repito lo mejor de está temporada es que ya hay una buena historia y se conecta directamente con los eventos de la primera temporada, destacando a Mahershala Ali en la actuación, además tenemos a un Ray Fisher que está tratando de dejar la estampa de Cyborg y moverse a otros proyectos.

True Detective aprovecha al máximo su nueva historia, su tono, su alrededor y sus actores para demostrar que con un poco de ganas al guión, se logran grandes cosas.

Calificación: 5/5

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