Connect with us

Aires de Esperanza

Published

on

★★★✩✩

Adèle, una mujer recién divorciada, ha perdido la autoestima tras la marcha de su marido. Su hijo Henry, un chico de 13 años, se esfuerza por ser el hombre de la casa y cuidar de su solitaria madre en pleno torbellino de la adolescencia. Un día, conocen en un supermercado a un hombre que les pide que lo alojen en su casa, pero resulta ser un fugitivo en busca y captura. El interminable fin de semana del “Labor Day” les marcará para el resto de sus vidas.

Acompañando a Winslet se encuentra Josh Brolin (No es país para viejos, Los Goonies), que se mete en la piel de Frank, el preso prófugo que cambia las vidas de Adele y su hijo en solo tres días -algo inimaginable y forzado, como queda patente en la película-. Brolin salva por momentos del tedio la cinta con una interpretación enigmática y con más empaque que el de su compañera.

El triángulo “amoroso” lo cierra Gattlin Griffith (El Intercambio), hijo de Winslet en la ficción. Él es el narrador de la trama interpretando al adolescente algo soso y taimado frente a las puertas de la madurez, con el despertar sexual en ciernes que, al contrario de lo sucedido en Juno, Reitman no termina de explotar. Se queda en el intento, ya que el chico protagoniza, quizá, las escenas con más intriga y tensión -sin entusiasmo, eso sí- de todo el filme.

La sensación final es la de contemplar una película que no cuenta nada nuevo y que abusa de “buenísmo”, llegando incluso a repeler en algunas secuencias -muchas de ellas interpretadas por el insulso Clark Greg (Los Vengadores)-. Siendo justos, hay que merecer la música y la fotografía, en este caso sí acertadas. Paisajes bucólicos y temas sencillos que se asocian bien con las escenas.

Sin embargo, lo forzado del guión, la insustancial trama y, sobre todo, la impresión irreal y fraudulenta que inspira el trabajo del cineasta canadiense, eclipsan los pocos detalles salvables de una película prescindible -como la fugaz aparición de Tobey Maguire- y apática.

Advertisement
Comments

Cine

Enfermos de Amor, ¿Qué estás (o no) dispuesto a hacer por amor?

Publicado

on

Una obra que en un poquito más de una hora nos plasma con nueve historias el tema del enamoramiento y sus diversas etapas, algo, más común de lo que creemos.

‘Enfermos de Amor’ ha iniciado temporada con sus presentaciones en La Teatrería, un teatro de la colonia Roma Norte, en la Ciudad de México y que este fin de semana ante un foro lleno que no hacía más que aplaudir y reír, tuvo su estreno con las excelentes actuaciones de: Eréndira Ibarra, Andres Palacios, Esmeralda Pimentel,Nacho Tanham, Mónica Huarte, Adriana Louvier y Alex de la Madrid.

En esta obra dirigida por Rodrigo Nava nos cuenta nueve historias de amor desde diferentes perspectivas y que suceden el mismo día a la misma hora, en donde el director deja atrás la típica comedia romántica para hablarnos de que el amor además de ser complicado también puede ser doloroso.

La producción cuenta un escenario muy sencillo, un reloj digital al fondo y vestuario de diferentes colores que con ayuda de las luces te hacen sentir parte de cada una de las historias en donde hay celos, aburrimiento, infidelidad entre otras cosas.

“Tenemos la fortuna de arrancar con varias fechas sold out, nunca me había pasado en la vida, que antes de estrenar ya estuviera agotado, y es que una obra muy empática con la que todos se identifican habla de todas estas fases del amor, el enamoramiento, la aburrición y la ruptura”, comentó Luis Arrieta a la prensa.

La obra original es de John Cariani, quien es un reconocido escritor de obras como Casi un Pueblo, y de la cual Rodrigo se interesó para dirigir a estos actores ya mencionados que además estarán alternando funciones esta temporada.

Continúa leyendo