Connect with us

Criticas Cine

A 13 años del estreno de Lords of Dogtown, recordamos que los espacios son para conquistarse

Published

on

En dónde las calles terminaban, para ellos comenzaba la libertad. Montados en sus tablas no importaba nada. Se deslizaban sin parar hasta dejar atrás el eco de un entorno depresivo y sin expectativas. Las olas les enseñaron la forma y el asfalto les ofreció los territorios, ya fueran los corredores o las piscinas secas de las casas de los vecinos, a las que entraban de forma clandestina. Hoy se cumplen 13 de que la historia llegó al cine.

Eran los 70s y su viaje sobre ruedas les hizo conocer el éxito de forma trepidante. Patrocinados por el alcohólico dueño de una tienda, formaron parte de un equipo de campeones que les convirtió en leyenda, se convirtieron en los Z-Boys. Pero el vértigo del éxito lo asimilaron de formas muy distintas, cada uno tuvo que tomar decisiones y separaron sus caminos. De nueva cuenta la realidad les mostró su peor cara, pero eso no logró doblegar su espíritu. Al final, se reencontraron para ver a uno de sus antiguos amigos consumido por la enfermedad, porque pase lo que pase, siempre se puede volver a compartir ese efímero momento de libertad, ese punto de fuga en que suspendidos en el aire, todo parece detenerse. Es la historia de Stacy Peralta, Tony Alva y Jay Adams, tres adolescentes que montando sus tablas fueron dueños de su destino, fueron los amos de Dogtown.

Estrenada en el 2005, Lord of Dogtown -por su título original- es una película de culto por muchas razones. Se trata de la adaptación de la historia real de tres gigantes del skateboarding. Aquellos que de deslizarse entre los suburbios californianos, pasaron a convertirse en campeones del mundo y revolucionaron una práctica menospreciada por la sociedad. El guión es obra del mismo Stacy Peralta, quien junto con sus viejos compañeros Alva y Jay, aparece en la cinta. La dirección corrió por cuenta de Catherine Hardwicke, especialista en llevar temáticas juveniles a la pantalla grande, que en el Festival de Sundance del 2003, fuera reconocida con el premio a la Mejor Dirección, por Thirteen.

No podemos dejar de mencionar que el elenco incluye al extinto Heath Ledger, recordado por cintas como Brokeback Mountain (2005) y The Dark Knight (2008); además de Emile Hirsch, quien participó en Hacia Rutas Salajes (2007) –otra oda (aunque sumamente trágica) a la libertad- y Taking Woodstock (2009). Pero eso no es todo, en Lord of Dogtown, también hacen apariciones especiales, distintas personalidades del la cultura urbana norteamericana. Tal es el caso de Tony Hawk, considerado uno de los mejores skater del mundo; Alexis Arquette, dibujante, músico y actor transexual que ha hecho carrera en cabaret; Mitch Hedberg, comediante que muriera poco después de la filmación y a quien dedicaron la cinta; la banda de punk rock, Rise Againts; además del singular Johnny Knoxville, famoso por ser el co-creador del concepto televisivo llamado Jackass.

Así pues, Lord of Dogtown es una pequeña joya fílmica además de un homenaje al espíritu urbano que reinterpreta la vida y se empuja más allá de la cotidianidad, para dar un salto que tal vez haga que todo valga la pena.

Advertisement
Comments

Criticas Cine

A 10 Años del regreso de Blur, aquel documental llamado No Distance left to Run

Publicado

on

“Porque conozco los sueños, a los que has matado, igual que a mí. Cuando te vengas abajo, piensa que estoy aquí. No me queda distancia para correr.” Esta es parte de la letra de la canción que en su momento, Damon Albarn le compusiera a su ex novia, y que luego sirvió para darle titulo al documental con el que la emblemática banda inglesa hace un recuento de los daños, después de haberle puesto fin a la agrupación, cuando parecía que ya no había más caminos que recorrer.

Fue poco menos de una década, el tiempo que los que fueran integrantes de Blur, tardaron en volver a reunirse. Atrás quedaron las rencillas y las declaraciones hirientes, dando paso a la música que inspiró a miles de jóvenes en el mundo y que les llevó a la cúspide en la década de los 90s. Temas como volvieron a sonar como parte de una gira que se convirtió en una especie de reencuentro con su pasado y que ahora da pie a un documental.

Titulado como aquella sentida canción incluida en su álbum 13, No Distance Left To Run, este filme hace un recorrido por los grandes y más significativos momentos de la banda. Desde sus conciertos realizados allá a finales de la década de los 80s, hasta llegar a los que representaron su gira de reencuentro en el 2009, en Glastonbury y Hyde Park. A través de entrevistas e imágenes inéditas, se puede ver cómo Damon Albarn, Graham Coxon, Alex James y Dave Rowntree, ven a la distancia su trayectoria como grupo. Sus hallazgos, sus tropiezos y la amistad que les uniera, que además se convierte en una entrañable reflexión sobre el carácter británico.

Dirigida por Dylan Southern y Will Lovelace, se trata de un retrato agridulce, plagado por supuesto de música, pero sobre todo del espíritu de redención que hace que una agrupación logre trascenderse a sí misma, a través de una mirada nostálgica que les permite reinterpretar lo que caminaron juntos y la naturaleza de su identidad.

La cinta producida por Pulse Film, se exhibió en diversas partes del mundo y aunque en nuestro país no tuvo una corrida comercial en forma, encontró espacios alternativos para llegar al público. Uno de ellos fue la gira de documentales de Ambulante, que además de llevarle a gran parte de la república en diversas salas convencionales, organizó una proyección en formato de autocinema, en una de las universidades capitalinas.

POR SI NO LO VIERON EN EL CINE, YA ESTA LISTO EN DVD
En cuanto al mercado del DVD y Bluray, Blur: No Distance Left To Run llegó en una edición especial de dos discos. En el primero de ellos se incluye el documental completo. En el segundo, el concierto que realizaran en el Hyde Park de Londres, con la interpretación de 26 temas, entre ellos She’s so high, Girls & boys, Tracy Jacks, There’s no other way, Song 2, To the end, Coffee and TV y Out Of Time. Un testimonio fílmico que ningún clavado de la música puede perderse.

Continúa leyendo